Ferrari se queda sin respuesta en Austin: neumáticos fríos y potencia insuficiente
Hamilton calcula una desventaja de tres a cuatro décimas frente a la unidad Red Bull-Ford en las rectas
Ferrari dominó los entrenamientos libres del Gran Premio de Estados Unidos, pero no pudo sostener ese ritmo en la clasificación del sábado: Charles Leclerc terminó cuarto y Lewis Hamilton quinto, mientras Andrea Kimi Antonelli se quedó con la pole por delante de Max Verstappen.
El resultado importa porque Ferrari llegaba como favorito tras liderar las tres sesiones libres, con Leclerc al frente el viernes y Hamilton marcando el mejor tiempo en la FP3. La caída de rendimiento justo en el momento decisivo reabre la discusión sobre los límites reales del SF-25 frente a sus rivales directos.

Leclerc atribuyó el bajón a la caída de temperatura de la pista durante la Q3. El chasis de Ferrari mantiene los neumáticos relativamente fríos en ritmo de carrera, una ventaja el domingo que se convierte en problema en clasificación, cuando resulta más difícil llevar los compuestos a su ventana óptima. El monegasco reconoció que, apenas uno o dos grados menos en la pista, bastaron para que patinara desde la vuelta de salida y perdiera el punto de equilibrio en todo el intento.
Hamilton, en cambio, no reportó los mismos problemas de temperatura y señaló otra causa: la unidad de potencia. Según su lectura de los datos de telemetría del fin de semana, Ferrari pierde terreno frente a Red Bull en los tramos donde se corta la potencia eléctrica, tanto en la recta hacia la curva 1 como en la entrada a la curva 11. El británico estimó la diferencia entre tres y cuatro décimas de segundo solo en rectas, una brecha que el equipo no logra compensar con su velocidad en curva.
Hamilton añadió que Red Bull recortó distancia en carga aerodinámica esta temporada y que Mercedes dio un salto de al menos tres décimas con una actualización reciente, lo que iguala a Ferrari también en los sectores donde antes tenía ventaja. Para el heptacampeón, el chasis de Ferrari compite de tú a tú con los mejores del parrilla; la diferencia está en el motor.
Ferrari deberá resolver ese doble frente —gestión térmica de neumáticos y rendimiento de la unidad de potencia— antes de que termine la temporada, con el campeonato de pilotos y de constructores todavía en juego. La carrera del domingo en el Circuito de las Américas mostrará si el ritmo de carrera, históricamente más favorable para la Scuderia, le permite recortar lo perdido en la clasificación.


