Alfonso de Portago: el marqués que le dio a España su primer podio en la F1
El piloto murió en la Mille Miglia de 1957 al reventar un neumático a 40 millas de la meta
Alfonso Antonio Vicente Eduardo Ángel Blas Francisco de Borja Cabeza de Vaca y Leighton, XI marqués de Portago, nació en Londres el 11 de octubre de 1928 y se convirtió en el primer piloto español en subir a un podio de Fórmula 1. Lo logró el 14 de julio de 1956 en el Gran Premio de Gran Bretaña, donde terminó segundo al volante de un Ferrari D50 que compartió con Peter Collins, quien completó las últimas 30 de las 70 vueltas en Silverstone.
Su historia volvió a cobrar relevancia con el estreno de la película 'Ferrari', donde el actor brasileño Gabriel Leone lo interpreta como un personaje central y con tintes de dandy conquistador que en realidad no correspondían a su trayectoria real. El filme toma libertades históricas: sitúa su primer encuentro con Enzo Ferrari el día de la muerte de Eugenio Castelloti, cuando en realidad ambos pilotos ya habían debutado juntos en el Gran Premio de Francia de 1956 y compitieron codo a codo en las cinco carreras que De Portago disputó en la categoría.

Su paso por la Fórmula 1 fue breve pero intenso. Debutó el 1 de julio de 1956 en Reims, donde abandonó por problemas de engranaje tras 20 vueltas. Después de su podio en Silverstone, sufrió accidentes en Alemania y un pinchazo en Monza que lo dejó fuera del Gran Premio de Italia. Su última carrera llegó en el Gran Premio de Argentina de 1957, donde compartió coche con José Froilán González y sumó una quinta posición que les dio un punto a cada uno.
Ferrari lo eligió para la edición XXIV de la Mille Miglia de 1957, carrera clave para 'Il Commendatore' en su intento de atraer la inversión de Fiat. De Portago recibió el Ferrari 335 S que originalmente pilotaría Olivier Gendebien, degradado a la categoría de turismo, que terminó ganando esa clase. En una de las paradas previas al tramo final, De Portago se encontró con su pareja, la actriz mexicana Linda Christian, y ambos protagonizaron el beso que quedó inmortalizado como 'Il Bacio della morte di Portago'.
A menos de 40 millas de la meta, en Guidizzolo, el neumático delantero izquierdo de su Ferrari reventó tras impactar contra un objeto en el asfalto. El auto se estrelló contra un poste telefónico, saltó un arroyo y atropelló a varios espectadores antes de volcar destrozado al otro lado de la carretera. En el accidente murieron De Portago, de 28 años, su copiloto estadounidense Edmund Gunner Nelson y diez espectadores, entre ellos cinco niños, el 12 de mayo de 1957.


