Audi Q5 2.0 TDI: el diésel con etiqueta ECO que marcó 6.2 l/100 km en prueba real
El SUV estrena plataforma PPC, pantallas OLED curvas y motor mild hybrid de 204 CV y 400 Nm
Audi presenta la tercera generación del Q5 con una variante que desafía el pronóstico de muerte anunciada para el diésel: el 2.0 TDI de 204 CV con tecnología mild hybrid de 48 voltios, capaz de portar la etiqueta ECO de la DGT. El dato relevante llegó tras una semana de prueba en uso mixto: el consumo medio se quedó en 6.2 l/100 km, dentro del rango homologado WLTP de entre 5.9 y 6.6 l/100 km según configuración.
Para el comprador que recorre muchos kilómetros por carretera y no quiere depender de la disponibilidad de electrolineras, esta combinación de autonomía diésel y beneficios de etiqueta ecológica sigue siendo un argumento de peso frente a híbridos enchufables y eléctricos, sobre todo en trayectos largos donde el motor de gasóleo mantiene su ventaja tradicional de eficiencia.
Esta nueva generación estrena la Plataforma Premium de Combustión (PPC), compartida con el Audi A5, y actualiza el diseño exterior con una parrilla Singleframe de mayor tamaño, una línea de hombros marcada y una firma lumínica trasera con pilotos OLED digitales de segunda generación, que pueden mostrar patrones de advertencia en situaciones de riesgo.
El cambio más profundo ocurre en el interior, dominado por el Audi MMI Panoramic Display: una pantalla OLED curva que integra un cuadro de instrumentos de 11.9 pulgadas y una pantalla central de 14.5 pulgadas, con la posibilidad de sumar una tercera pantalla de 10.9 pulgadas para el acompañante. El sistema corre sobre Android Automotive OS, con actualizaciones inalámbricas y una tienda de aplicaciones propia.
El motor 2.0 TDI de cuatro cilindros, en su evolución EA288 evo, entrega 150 kW (204 CV) y 400 Nm de par máximo, siempre asociado a la tracción integral quattro y a una caja automática S tronic de siete velocidades. No busca prestaciones deportivas —esa función queda para el SQ5—, pero responde con solvencia y entrega el par de forma progresiva desde bajas revoluciones.
El habitáculo ofrece una banqueta trasera con desplazamiento longitudinal que permite priorizar espacio para pasajeros o para carga, con un volumen de maletero de hasta 1,473 litros con los asientos abatidos. El precio de la unidad probada, equipada con triple pantalla, supera los 60,000 euros, un punto en el que la calidad percibida de algunos materiales y acabados no siempre está a la altura de generaciones anteriores del modelo.
Información de origen: motorpasion.com


