Austin premia salir segundo: la pole no garantiza la victoria en el GP de Estados Unidos
Desde 2019 solo Verstappen ha ganado la carrera larga arrancando desde la primera posición
El Circuito de las Américas ha albergado 16 carreras de Fórmula 1 desde su llegada al calendario en 2012, incluyendo tres sprints, y los números revelan que la pole position no es garantía de triunfo en Austin.
Para los aficionados que siguen de cerca las estrategias de carrera, este dato cambia la lectura de la clasificación: en Austin, el segundo lugar en la parrilla puede valer tanto como el primero gracias al rebufo que ofrece el trazado hacia la curva 1.
De las 16 carreras disputadas en Austin, el piloto que salió desde la pole ganó en nueve ocasiones, un 56.25 por ciento. Si se cuentan solo las 13 carreras principales sin sprints, el porcentaje baja a 46.15 por ciento, con seis victorias desde la pole y siete desde otras posiciones. Cinco de esas siete victorias llegaron desde el segundo lugar de la parrilla.
El patrón se repite con nombres concretos: Lewis Hamilton ganó desde la pole en 2013, 2016 y 2017, pero también triunfó saliendo segundo en 2012, 2014 y 2015. Desde 2019, solo Max Verstappen ha logrado ganar la carrera principal arrancando en primer lugar, algo que consiguió en 2021 y de nuevo en 2026, además de dominar las sprints de 2023, 2024 y 2025 desde la pole.
El dato más revelador es que el 87.5 por ciento de las carreras en Austin las ha ganado un piloto que partió desde la primera fila, ya sea en el primer o segundo lugar. Esto confirma que la estrategia de salida y el rebufo en la curva 1 pesan más que la posición exacta en la parrilla.
La tendencia histórica sugiere que, salvo que Verstappen controle la carrera desde el arranque como ocurrió en 2025, el ganador de Austin suele salir del lado 'sucio' de la pista pero con mejor trayectoria hacia la primera curva. Este antecedente añade contexto a cada nueva clasificación que se dispute en el trazado texano.


