El dueño de Austin admite que el bache de la curva 1 "no es aceptable"
Bobby Epstein dice que el circuito se enteró del problema apenas esta semana, tras las quejas de Verstappen
Bobby Epstein, presidente del Circuit of the Americas, respondió a las críticas de Max Verstappen sobre el estado de la pista y admitió que el desnivel al final de la curva 1 "no es aceptable". El tetracampeón había calificado los baches como algo "fuera de control" durante su conferencia de prensa del jueves previo al Gran Premio de Estados Unidos.
El reclamo de Verstappen no es menor: la superficie de Austin afecta directamente la puesta a punto de los monoplazas 2026, más rígidos y sensibles a las irregularidades del asfalto. Para los pilotos, un circuito con baches recurrentes significa más desgaste físico y mayor riesgo de daño mecánico en una temporada donde el reglamento ya exige ajustes agresivos de suspensión.
Epstein reconoció ante ESPN que el circuito no detectó el problema específico de la curva 1 sino hasta esta semana. "No nos sentimos bien de que haya un bache ahí. No lo sabíamos hasta ahora. Lo hubiéramos arreglado", declaró. Según explicó, se trata de un hundimiento y no de un bache convencional, lo que complica una reparación rápida como las que se hacen durante la noche en otros puntos de la pista.
El directivo defendió el resto del trazado y aseguró que las demás irregularidades mencionadas por Verstappen ya fueron corregidas. Citó conversaciones con pilotos del WEC que, según dijo, no reportaron problemas serios en su paso reciente por Austin. COTA fue repavimentado por completo antes de la edición 2024 y este año recibió trabajos adicionales entre las curvas 9 y 11, además de reparaciones entre la 12 y la 19.
Verstappen no quedó convencido con esos parches. El neerlandés sostuvo que el circuito lleva años "poniendo curitas" sobre un problema de fondo relacionado con el terreno de arcilla sobre el que está construido COTA, que se mueve con los cambios de clima. Lando Norris, actual líder del campeonato, respaldó públicamente el reclamo de su rival.
El dip de la curva 1 no tiene solución inmediata a la vista. Epstein no ofreció una fecha ni un plan concreto para resolverlo de fondo, mientras la Fórmula 1 se prepara para regresar a Austin en 2027 con la misma duda sobre la mesa: si el circuito podrá ofrecer una superficie a la altura de las exigencias de los nuevos monoplazas.


