El jet de Leclerc fue rechazado en Singapur y tuvo que manejar cuatro horas para llegar
El piloto de Ferrari perdió el espacio de aterrizaje por cinco minutos; Bottas llegó en bicicleta desde Sepang
El viaje de Charles Leclerc entre Malasia y Singapur, un trayecto que normalmente toma menos de una hora en avión privado, se complicó quince días antes del Gran Premio de Singapur cuando su aeronave fue obligada a regresar a territorio malayo sin poder aterrizar.
Entre Kuala Lumpur y Singapur hay apenas 185 millas de distancia, por lo que la mayoría de los pilotos resuelve el traslado en cuestión de minutos. Leclerc, en cambio, tuvo que buscar un automóvil y completar el resto del camino por carretera, un recorrido de aproximadamente cuatro horas.
El medio italiano Il Mattino reportó que un retraso en el itinerario hizo que el jet perdiera su ventana asignada para aterrizar en el aeropuerto de Seletar, mientras otras versiones apuntan a que la aeronave nunca recibió el permiso correspondiente. Ni Ferrari ni el propio piloto monegasco han dado una explicación oficial sobre lo ocurrido.

Leclerc relató el incidente en entrevista con beIN: contó que perdió el espacio de aterrizaje por apenas cinco minutos, lo que lo obligó a tocar tierra en Malasia y conseguir un vehículo para terminar el trayecto. Max Verstappen, que también viajó en jet privado, aterrizó sin contratiempos.
Leclerc no fue el único que llegó a Singapur por una vía poco convencional. Valtteri Bottas, de Cadillac, recorrió el trayecto en bicicleta, una Canyon Grail CFR nueva, y lo documentó en redes sociales como un viaje por caminos de grava.
Pese al percance, Leclerc llegó a tiempo y con ritmo: terminó tercero en el sprint bajo lluvia del sábado y arrancó segundo en la parrilla del domingo. Mantuvo esa posición hasta la bandera a cuadros, 7.335 segundos detrás de Max Verstappen, quien se impuso desde la pole. Kimi Antonelli, de Mercedes, completó el podio.
El resultado le dio 18 puntos a Leclerc, quien reconoció que las piezas nuevas de Ferrari ayudaron pero no bastan para pelear por la cima. Para Verstappen, la victoria significó su primer triunfo en Singapur y su segundo consecutivo tras ganar también en Sepang, con la temporada mudándose ahora a Austin.


