Estados Unidos reduce a la mitad su meta de eficiencia de combustible para 2031
El Departamento de Transporte bajará el objetivo de 50.4 a 34.5 millas por galón y elevaría los costos de gasolina hasta 45%
El Departamento de Transporte de Estados Unidos finalizará esta semana una nueva regulación que reduce de forma drástica los estándares de eficiencia de combustible (CAFE) para la industria automotriz. Sean Duffy, titular de la dependencia, confirmó que la norma quedará lista un lunes, luego de meses de revisión que arrancaron con un memorándum firmado por él mismo en su primer día en el cargo.
La propuesta recorta el objetivo de eficiencia promedio para 2031 de 50.4 millas por galón a 34.5 millas por galón. Según cálculos basados en esa diferencia, los vehículos que cumplan el nuevo estándar consumirán en promedio 45% más combustible que bajo la regla anterior para recorrer la misma distancia.

La propia Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) estima que el cambio elevará el gasto en combustible de los conductores estadounidenses en 185,000 millones de dólares y aumentará las emisiones de carbono en 5%. Un análisis del Departamento de Energía, firmado por el secretario Chris Wright, calcula además que los precios de la gasolina subirán 76 centavos por galón como consecuencia del mayor consumo.
La consulta pública sobre la propuesta recibió 68,294 comentarios, la mayoría en contra de flexibilizar el estándar. Los estándares CAFE existen desde la década de 1970, tras el embargo petrolero árabe, y obligan a los fabricantes a mantener un promedio de eficiencia en su flota o pagar multas por cada vehículo que no cumpla.

Antes de esta regulación, el Congreso ya había reducido a cero el monto de esas multas como parte de un paquete presupuestal más amplio, lo que en la práctica dejó sin dientes la aplicación de CAFE. La nueva norma formaliza el retroceso y se suma a otros cambios regulatorios en materia energética impulsados este año por la administración, varios de los cuales enfrentan ya demandas legales que podrían frenar su entrada en vigor.


