GM da marcha atrás y regresa CarPlay y Android Auto a sus vehículos para 2027
La nueva interfaz del Silverado y el Sierra 2027 integra ambos sistemas junto al software propio de la marca, sin necesidad de cambiar de pantalla
General Motors reintroducirá Apple CarPlay y Android Auto en sus vehículos, luego de haber anunciado en 2023 que los eliminaría por completo de su gama, comenzando por los modelos eléctricos. La nueva interfaz debutará en el Chevrolet Silverado 2027 y el GMC Sierra 2027, y combinará ambos sistemas de espejeo con el software nativo de la marca en una sola pantalla.
La decisión importa porque CarPlay y Android Auto se habían convertido en una de las funciones más exigidas por los compradores, y su ausencia generó rechazo desde que GM anunció el cambio. La automotriz había defendido su postura argumentando que alternar entre el sistema propio y el del teléfono resultaba una experiencia deficiente para el conductor, pero ahora asegura haber resuelto ese problema.
En la nueva interfaz, el teléfono se proyecta en una ventana grande que ocupa la mayor parte de la pantalla de infoentretenimiento, mientras el usuario conserva acceso simultáneo a las funciones nativas del vehículo. Esto elimina la necesidad de navegar entre múltiples menús mientras se conduce, según explicó la marca.
El rediseño también trae un clúster de instrumentos de alto contraste que se adapta al modo de manejo activo, mostrando información relevante según se trate de conducción todoterreno o del uso de Super Cruise, el sistema de manejo asistido de GM, que recibe visualizaciones en 3D con detección de tráfico y marcas de carril en tiempo real. La pantalla de infoentretenimiento estrena además una vista dividida por defecto, que permite mantener visible la navegación mientras se ajustan otras configuraciones del vehículo.
GM planea expandir esta nueva interfaz a “una porción más amplia de su portafolio” una vez que llegue a sus camionetas, y afirma que la base de este sistema es escalable para vehículos eléctricos, de gasolina y diésel, lo que representa un giro claro frente a su estrategia original centrada solo en eliminar CarPlay de sus modelos eléctricos.
Falta conocer qué otros modelos recibirán la actualización y en qué plazos, así como si los vehículos ya vendidos sin compatibilidad con estos sistemas podrán actualizarse en algún momento. GM no ha detallado el costo de la nueva interfaz ni ha explicado públicamente las razones exactas detrás del cambio de rumbo.


