Honda no descarta el regreso del Fit a Estados Unidos, pero tampoco lo promete
La marca ya construyó un Fit de carreras conceptual sin que exista un plan de producción detrás
Lance Woelfer, ejecutivo de ventas de American Honda, dijo durante una mesa redonda en agosto que el regreso del Fit a Estados Unidos sigue sobre la mesa, aunque sin ningún compromiso concreto. El subcompacto salió de las agencias estadounidenses hace aproximadamente cinco años y, por ahora, no hay planes activos para revivirlo.
Para los aficionados a los autos pequeños y accesibles, la declaración importa porque mantiene viva una esperanza que Honda no ha querido cerrar del todo. La demanda por el Fit no ha desaparecido: los entusiastas siguen preguntando por él y la propia marca construyó un Fit de carreras conceptual que demuestra que la plataforma todavía interesa a sus ingenieros, aunque sin intención de producción.
Woelfer explicó que Honda está "analizando todo" en el segmento económico de su catálogo, pero evitó cualquier promesa. En lugar de resucitar el Fit, la marca prefiere apostar por el Civic y el HR-V como sus opciones actuales de entrada, modelos cuya demanda es lo suficientemente fuerte como para justificar ampliar su producción antes que arriesgarse con un nombre descontinuado.
La postura se enmarca en un problema mayor de capacidad industrial. Noriya Kaihara, vicepresidente ejecutivo de Honda, señaló que la compañía opera cerca del límite de su capacidad de producción en Norteamérica y evalúa construir una octava planta de ensamblaje regional, con la meta de tenerla operando alrededor de 2030, enfocada principalmente en híbridos.
Esa octava planta, sin embargo, depende de factores fuera del control de Honda. Kaihara advirtió que el proyecto podría no concretarse sin una extensión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá, y que la empresa necesita tomar una decisión en un plazo de uno a dos años.
El verdadero destino del dinero de Honda está en los híbridos: la marca planea lanzar 15 modelos nuevos de este tipo en Norteamérica para marzo de 2030. Mientras esa apuesta avanza, un eventual regreso del Fit quedará supeditado a la capacidad de fábrica disponible y a cómo evolucione la política comercial entre los tres países.
Información de origen: motor1.com


