Jeep revive al Willys CJ-2A de 1945 con el Wrangler JL-2A por 4,995 dólares
El paquete retro solo agrega 115 dólares sobre un Rubicon equivalente y mantiene el V6 de 285 caballos
Jeep presenta el Wrangler JL-2A 2027, la undécima entrega de su serie especial Twelve 4 Twelve, como tributo directo al Willys CJ-2A original de 1945. Las órdenes abren en octubre y el paquete tiene un costo de 4,995 dólares, apenas 115 dólares más que un Wrangler Rubicon equivalente, es decir, el precio de un tanque de gasolina.
La base mecánica no cambia: el JL-2A se construye sobre la misma plataforma del Rubicon, con diferenciales electrónicos delantero y trasero, barra estabilizadora desconectable y el sistema Rock-Trac HD 4x4. El motor sigue siendo el V6 Pentastar de 3.6 litros con 285 caballos de fuerza y 260 lb-pie de torque, el mismo que monta cualquier Wrangler grado Rubicon este año.
El paquete se enfoca en la estética y el equipamiento en lugar del desempeño. Llega con rines retro de 17 pulgadas en color Joose, llantas todo terreno BFGoodrich KO2 de 33 pulgadas, salpicaderas del color de la carrocería y un techo duro de tres piezas. Ganchos de remolque color naranja al frente y atrás, junto con acabados gris metálico oscuro en la parrilla, completan el exterior.
De serie incluye el Convenience Group, con encendido remoto, espejo retrovisor de atenuación automática y abridor universal de puerta de garage, además de una cámara TrailCam frontal con lavador integrado. A diferencia del Wrangler Recon electrificado, el JL-2A se mantiene exclusivamente de gasolina.
Jeep retoma directamente la paleta de colores de posguerra del CJ-2A original, construido por Willys-Overland en Toledo, Ohio, y lanzado en julio de 1945 para compradores civiles. La versión de dos puertas llega en un beige arenoso llamado Gobi, inspirado en el tono Harvest Tan original, mientras la de cuatro puertas usa un verde militar llamado '41. Bright White, Sting Gray, Ghost y Joose completan las opciones.
Por dentro, el JL-2A estrena en el Wrangler la combinación de piel Nappa Heritage Tan con paneles de puerta en Bison Brown, con costuras naranja Desert Orange que conectan visualmente con los rines exteriores. Una placa en la puerta trasera recrea el arte original de la placa de datos del CJ-2A, con escenas de granjas y fábricas de la época.
El CEO de la marca Jeep, Branden Coté, describió el JL-2A como un vehículo que cierra el círculo de la historia del CJ-2A. Falta conocer si Jeep extenderá este tratamiento retro a sus modelos electrificados y cómo se comportará el valor de reventa de esta edición especial una vez que las órdenes comiencen a procesarse en octubre.


