Los robotaxis de Waymo acumulan casi un millón de dólares en multas de estacionamiento
La empresa recibió más de 8,300 infracciones en San Francisco desde enero de 2025, catorce veces más que en todo 2024
Los vehículos autónomos de Waymo acumularon 8,309 multas de estacionamiento en San Francisco entre enero de 2025 y mediados de julio de 2026, con un total de 957,008 dólares en sanciones, según registros municipales obtenidos por Gazetteer.
La cifra expone el ritmo de crecimiento de la flota en la ciudad. En 2024, Waymo recibió apenas 589 multas por 65,065 dólares en todo el año. Hoy la empresa promedia más de 100 infracciones por semana y ya paga esa misma cantidad cada mes: 4,178 multas llegaron en 2025 y otras 4,131 en lo que va de 2026.
La infracción más repetida fue estacionarse en paradas reservadas para autobuses y vehículos específicos, con 2,038 casos. Le siguen detenerse en zonas prohibidas, obstruir el tráfico, el doble estacionamiento y bloquear ciclovías, un catálogo típico de los conflictos viales en zonas densas.
Un puñado de direcciones concentra buena parte del problema. Un punto en 85 North Point Street, cerca de Fisherman's Wharf, generó 577 multas por sí solo; otro en 150 Beach Street sumó 369, y un tramo de Drumm Street, en el distrito financiero, acumuló 288. El patrón sugiere que el sistema de conducción de Waymo repite las mismas decisiones de parada en puntos con alto tráfico peatonal y poco espacio legal en la banqueta.
El aumento de multas acompaña la expansión de Waymo en el Área de la Bahía, donde ya opera más de 1,200 vehículos. La compañía obtuvo autorización de California para extender su servicio de robotaxis a 18 condados y, desde enero, comenzó a llevar pasajeros hacia y desde el Aeropuerto Internacional de San Francisco, uno de los entornos de carga y descarga más saturados del estado.
Waymo sostiene que paga las multas "como cualquier otro conductor" y que trabaja con el Programa de Flotillas de la SFMTA para reducir los incidentes. La empresa afirma que su sistema de manejo "continúa aprendiendo de cada kilómetro recorrido" y que trabaja para mejorar su desempeño.
El investigador de seguridad Phil Koopman advierte que las sanciones no representan un incentivo real para cambiar el comportamiento: el monto, dice, es insignificante para una empresa respaldada por Alphabet y valuada en decenas de miles de millones de dólares. Por ahora no hay señales de que la frecuencia de multas esté disminuyendo pese a la promesa de mejora.


