Norris explica por qué su McLaren es imposible de llevar al límite en Singapur
El británico calificó quinto a tres décimas de la pole y admitió que el auto lo obliga a sobreconducir
Lando Norris terminó quinto en la clasificación del Gran Premio de Singapur 2026, detrás de Max Verstappen, los dos Ferrari y Andrea Kimi Antonelli, a tres décimas de la pole position. El resultado llegó después de un sábado marcado también por el choque con su compañero Oscar Piastri durante la carrera sprint, que dejó a ambos pilotos sin el resultado esperado.
El problema de Norris no fue la falta de ritmo puro, sino la imposibilidad de encontrar un margen seguro para explotar el monoplaza. 'Si aprieto al 101%, estoy acabado, y si aprieto al 99%, también', explicó el piloto británico tras la sesión, en referencia a lo estrecha que resulta la ventana de manejo del MCL40 en las calles de Marina Bay.
Norris detalló que el coche no le permite conducir de forma natural: cuando logra un buen primer sector, pierde tiempo en el segundo o el tercero, lo que lo obliga a forzar el comportamiento del auto en un circuito donde la degradación de neumáticos exige tracción y estabilidad trasera constantes. Esa exigencia, dijo, incrementa el riesgo de error en un trazado estrecho y con baches.
Sobre el incidente con Piastri en la curva 5 de la sprint, Norris reconoció un ambiente de frustración dentro del equipo, aunque aseguró que ya se resolvieron las diferencias internamente. 'Nadie está muy contento. Ninguno de nosotros quería que acabara así. Había cosas que ambos podríamos haber hecho mejor', afirmó.
Pese a las dificultades, el piloto británico encontró un matiz positivo al comparar el desempeño con el Gran Premio de Malasia, donde McLaren sufrió una pérdida notable de rendimiento aerodinámico. En Singapur, el equipo de Woking recuperó parte de esa velocidad, lo que Norris interpretó como una señal de que las tres décimas de diferencia con la pole podrían cerrarse si logran hacer el auto más manejable de cara a la carrera del domingo.


