Toyota Boshoku busca reducir en 33% sus piezas para elevar ganancias hacia 2030
El proveedor de asientos de Toyota ya logró un recorte de 76% en componentes de cabeceras junto con armadoras
Toyota Boshoku, uno de los proveedores más grandes de asientos y componentes de interiores para Toyota, anunció un plan para elevar su margen de utilidad operativa a 7% para 2030, desde el 3.8% que proyecta para este año. La estrategia no se basa en negociar precios más bajos con sus propios proveedores, sino en algo más simple: fabricar menos tipos de piezas.
El plan, llamado internamente RPT33, busca una reducción de 33% en los tipos de partes que utiliza la compañía. Menos componentes únicos significa menos complejidad en desarrollo, compras, manufactura, inventario y logística, todos puntos donde se puede recortar gasto sin tocar el precio final de cada pieza por separado.
La empresa ya tiene un ejemplo concreto de lo que puede lograr este enfoque: en colaboración con armadoras, redujo en 76% el número de componentes que integran una cabecera de asiento. El objetivo no fue abaratar cada pieza, sino rediseñar el producto para que necesitara muchas menos partes desde el inicio.
Los nuevos marcos de asiento de próxima generación seguirán esa misma lógica: usarán menos piezas y menos procesos de manufactura, con mayor producción interna. Toyota Boshoku promete que estos marcos serán 20% más delgados que el producto más delgado de la competencia y 5% más ligeros que el más liviano disponible actualmente.
La compañía también apunta a la eficiencia operativa fuera de la línea de producción: planea recortar en 42% el tiempo total dedicado a juntas internas, como parte de una iniciativa que resume en la frase 'detente, cambia y encuentra una mejor manera'. El uso de inteligencia artificial para diseño automatizado también forma parte del plan.
Toyota Boshoku no solo busca ahorrar: también quiere triplicar sus ventas a armadoras distintas de Toyota respecto a los niveles de 2022 para 2030, diversificando su cartera de clientes mientras reduce costos internos.
La estrategia coincide con un movimiento similar en Volkswagen Group, que anunció planes para reducir hasta 50% su gama de modelos y hasta 75% las configuraciones disponibles para sus clientes. El nuevo director general de Toyota también ha señalado que la marca japonesa tiene demasiados modelos en su portafolio, lo que sugiere que esta cacería de complejidad podría extenderse más allá de los proveedores.


