Vasseur admite que Ferrari sabía desde antes que Bakú sería un fin de semana difícil
El jefe de Ferrari señala al motor como la causa y pone la mira en Malasia y Singapur
Charles Leclerc y Lewis Hamilton terminaron cuarto y sexto en el Gran Premio de Azerbaiyán, un resultado que Frédéric Vasseur reconoció como fiel reflejo del potencial real de Ferrari en Bakú.
El trazado urbano azerí exige alta velocidad punta, una característica que penaliza al motor de la Scuderia frente a sus rivales. Vasseur lo admitió sin rodeos: el equipo sabía desde antes de llegar al circuito que el fin de semana sería cuesta arriba.
Leclerc arrancó segundo pero perdió una posición por vuelta durante la carrera, sin capacidad para recuperar terreno. "El ritmo seguía siendo bastante decente, pero no podíamos adelantar. Solo podíamos defendernos", explicó el director francés sobre una carrera en la que Ferrari se mantuvo a la defensiva de principio a fin.

El resultado en Bakú tomó un matiz distinto tras el desastre de McLaren, cuyos pilotos sufrieron un fin de semana caótico. Gracias a ello, Ferrari amplió su ventaja en puntos sobre el equipo de Woking en la pelea por el segundo lugar del Mundial de Constructores.
Vasseur puso la mira en las próximas citas del calendario. En Malasia, la velocidad en recta pesará mucho menos que en Bakú, lo que promete un escenario más favorable para el SF-26. Singapur, otro trazado urbano pero de características distintas, también aparece como oportunidad de reivindicación.
El propio jefe de equipo reconoció que hay margen de mejora interna: "Tenemos que entender qué podríamos haber hecho mejor este fin de semana", dijo, sin ocultar la ambición declarada de la escudería de pelear por victorias y no solo por posiciones en el campeonato.
Ferrari llega a Malasia con la necesidad de traducir el cambio de características del circuito en resultados concretos, mientras la lucha por el segundo puesto de constructores sigue abierta ante una McLaren que buscará recomponerse tras su tropiezo en Azerbaiyán.


