Verstappen revela por qué su déficit real ante Russell en Bakú fue mayor a 0,196s
El neerlandés explica que un fallo de turbo en el Mercedes de Russell maquilló la diferencia final en la pista callejera
Max Verstappen cruzó la meta del Gran Premio de Azerbaiyán a solo 0,196 segundos de George Russell, pero el propio piloto de Red Bull aclaró que esa cifra no refleja la diferencia real de ritmo entre ambos monoplazas durante el tramo final de la carrera.
El dato importa porque Bakú representaba la mejor oportunidad de Verstappen para sumar su primera victoria de la temporada 2026, luego de arrancar octavo por un problema de motor detectado el viernes. Entender qué tan cerca estuvo realmente de ganar aclara si Red Bull cuenta con ritmo suficiente para pelear por triunfos en el resto del calendario.
Según Verstappen, la brecha se cerró de forma artificial en la vuelta final debido a un contratiempo técnico en el Mercedes de Russell. "Creo que fue más porque George sufrió un poco de retraso en la respuesta del turbo en la curva 15 con la bandera amarilla", explicó el neerlandés, y agregó que durante el último stint la diferencia real se mantuvo constante en un segundo.

Russell confirmó la versión de su rival: al levantar el pie por el accidente de Valtteri Bottas y volver a acelerar, su unidad de potencia no respondió de inmediato. "No tenía turbo, así que no tenía potencia. Max casi me atrapa en la línea de meta", reconoció el piloto de Mercedes, quien calificó el fin de semana como "increíble" pese al susto final.
Verstappen también descartó que un mejor resultado en la clasificación hubiera cambiado el desenlace. Aun arrancando segundo, consideró que el ritmo de Russell habría hecho muy difícil el adelantamiento, aunque admitió que podría haberlo seguido más de cerca durante el primer stint antes de la parada en pits.
El tetracampeón disfrutó especialmente las vueltas finales, en las que la degradación fue casi nula y la diferencia se mantuvo entre uno y 1,1 segundos por vuelta. Para no perder terreno en la recta más larga del calendario, admitió haber tomado riesgos cerca de los muros de Bakú, a los que llamó en broma "besos" para dejar su huella en el circuito.
Con este resultado, Red Bull llega a la siguiente cita del Mundial 2026 con la confirmación de que su ritmo de carrera puede acercarse al de Mercedes en pista, aunque la clasificación sigue siendo el punto débil que le costó la oportunidad de ganar en Azerbaiyán.


