Verstappen admite que su segundo lugar en Madrid fue más suerte que ritmo
El neerlandés reconoce que ni Antonelli ni Norris eran alcanzables y que acatar la orden de cederle el paso a Hamilton le costó dos posiciones
Max Verstappen terminó segundo en el primer Gran Premio de España disputado en el circuito urbano de Madrid, su quinto podio en siete carreras de la temporada, pero el propio piloto de Red Bull reconoció después de la bandera a cuadros que el resultado superó lo que su auto era capaz de lograr por ritmo puro.
"Maximizamos el resultado y probablemente tuvimos algo de suerte con la situación desafortunada de Lando [Norris, quien no pudo entrar a pits durante el Auto de Seguridad Virtual]. No tuve el ritmo de Kimi y definitivamente no tuve el ritmo de Lando", declaró Verstappen en la conferencia de prensa posterior a la carrera, ganada por Kimi Antonelli.

Durante la carrera, el ingeniero de pista Gianpiero Lambiase le ordenó a Verstappen devolver la posición a Lewis Hamilton, lo que en la práctica significó ceder dos lugares porque Antonelli se encontraba entre ambos en ese momento. El neerlandés expresó su molestia por radio, aunque después admitió que no tenía alternativa: "¿Qué se supone que debo hacer? Si me dicen que tengo que hacerlo, lo hago". Agregó que, de no acatar la instrucción, habría recibido una sanción de tiempo por parte de los comisarios.
Verstappen defendió además su maniobra en la primera curva, donde tuvo que salirse de la pista para evitar un choque con Hamilton, quien según el tetracampeón perdió el control de su auto sobre los pianos. "Si me hubiera quedado ahí, habría tenido contacto seguro. Mi carrera pudo haber terminado en la curva dos, por eso estoy contento de estar donde estamos ahora", explicó.
El piloto de Red Bull calificó como engañosa la cercanía que mostró con Antonelli durante varias vueltas, ya que atribuyó esa distancia reducida a que el italiano de Mercedes se veía frenado por Charles Leclerc. En cuanto Antonelli tuvo aire limpio, se alejó sin problema, mientras Verstappen debía lidiar con Norris detrás.
Red Bull enfrenta además limitaciones de desarrollo impuestas por el tope presupuestal, lo que ya reconoció el jefe de equipo Laurent Mekies como un obstáculo para mantener el ritmo de actualizaciones de la primera mitad de temporada. Verstappen confirmó en Monza que aún llegarán mejoras para el auto de 2026, aunque el enfoque interno del equipo ya se concentra en el reglamento de 2027.


