Verstappen expone la falla del sistema ADUO que castiga a Red Bull en 2026
El sistema de la FIA solo mide el motor de combustión y deja fuera el rendimiento de la batería, según el tetracampeón
La FIA confirmó tras el fin de semana de Zandvoort lo que ya se sabía en el paddock desde Mónaco: todos los fabricantes de Fórmula 1 recibieron un token bajo el sistema ADUO (Additional Development and Upgrade Opportunities) para mejorar su motor, excepto Red Bull Ford Powertrains. La razón es que, en los dos periodos de medición realizados hasta ahora —el primero y el que cerró después del Gran Premio de Hungría—, Red Bull encabezó la tabla como el motor de combustión interna más potente del grid.
Para un aficionado que sigue de cerca el nuevo reglamento de 2026, el caso expone una grieta en el propio sistema que la FIA diseñó para equilibrar el desarrollo entre fabricantes. El mecanismo solo mide el rendimiento del motor de combustión interna, sin tomar en cuenta el desempeño del sistema eléctrico de la unidad de potencia, pese a que ambos aportan una cantidad similar de potencia en pista.
Max Verstappen evitó el tema públicamente durante meses para no tensar la relación con la FIA mientras el proceso seguía abierto, pero en Monza reconoció que Red Bull continúa en desacuerdo con el resultado. "Estamos sorprendidos como equipo y no vemos las mismas cifras, así que seguimos en conversaciones con la FIA sobre esto", declaró el tetracampeón, aunque aclaró que ese diálogo no cambiaría el resultado ya anunciado.

En Madrid, Verstappen detalló el origen técnico del problema: "Tienes la medición del ICE, pero no de la batería. Son dos cosas distintas y, al final del día, despliegan casi la misma cantidad de potencia". El neerlandés explicó que Red Bull podría ser muy fuerte en el motor de combustión, pero más débil en el lado eléctrico frente a Mercedes, algo que Monza dejó claro en pista.
En esa carrera, Verstappen pudo pelear por la punta gracias al modo de adelantamiento, que le dio energía adicional para desplegar, pero una vez al frente, sin ese recurso, no logró sostener el ritmo de los Mercedes. "Fue muy difícil pelear con ellos. Solo pude mantenerme cerca con el modo de adelantamiento activado", reconoció.
El director de monoplazas de la FIA, Nikolas Tombazis, admitió que estaba abierto a incluir más parámetros en el sistema, pero que los propios equipos y fabricantes pidieron mantenerlo lo más simple posible. Esa decisión ahora deja a Red Bull sin margen para corregir su déficit eléctrico, ya que es el único fabricante sin token para introducir mejoras.
Red Bull puede optimizar su estrategia de despliegue de energía carrera por carrera, pero sin un token de ADUO no puede modificar el hardware de su unidad de potencia. Verstappen fue claro en que el trabajo continúa en todos los frentes —chasis, motor y batería—, aunque reconoció que revertir la situación tomará tiempo y, en parte, depende de que otros fabricantes avancen antes de que Red Bull pueda salir del primer lugar en la tabla que hoy lo perjudica.


