Volkswagen recortará 50 mil empleos y la mitad de sus modelos para 2030
La automotriz alemana busca un margen operativo del 9% ante la presión de China y el exceso de capacidad en Europa
El Consejo de Supervisión de Volkswagen aprobó por unanimidad, el jueves 3 de septiembre, el llamado Plan Futuro 2030, un programa de 12 iniciativas que busca simplificar la operación del grupo alemán tras meses de tensiones con los sindicatos y una presión creciente del mercado chino.
La decisión importa porque Volkswagen es el fabricante más grande de Europa y cualquier recorte en su estructura afecta directamente a proveedores, plantas y a la oferta de modelos que hoy conocemos en Occidente. El plan plantea metas concretas: ventas anuales de nueve millones de vehículos y un margen operativo del 9% para 2030.
Para lograrlo, la marca reducirá su portafolio de modelos en un 50% y recortará la complejidad de su oferta en un 75%. La medida más dura es la eliminación de 50 mil empleos hacia 2030, incluidos puestos directivos, como parte de una reestructuración que busca 'liderazgos más ligeros' y decisiones más rápidas.
Oliver Blume, director general de Volkswagen Group, aseguró que la empresa invertirá una cifra de tres dígitos en miles de millones de euros para fortalecer sus marcas insignia. El plan también contempla enfocar la producción de plataformas y software en las necesidades específicas de los mercados occidental y oriental, además de expandir las exportaciones hacia el 'Sur Global' ante un crecimiento más lento en China.
La sobrecapacidad europea es otro problema que el plan busca resolver: según Volkswagen, la producción en el continente supera la demanda actual en más de 500 mil unidades. Por ello, las plantas de Emden, Zwickau, Hannover y Neckarsulm —donde hoy se fabrican el ID.3, el ID.4, el Audi A5 y el ID.Buzz— probablemente no operarán con regularidad hasta 2034. Volkswagen evalúa usos alternativos para estas instalaciones.
El grupo también revisará su portafolio inmobiliario y modificará la estructura de decisiones corporativas: el Consejo de Supervisión limitará sus facultades de aprobación a asuntos de relevancia material, delegando más autonomía al Consejo Ejecutivo. Todas las iniciativas del plan arrancan de inmediato, aunque Volkswagen reconoció que algunas partes requerirán negociación con los sindicatos antes de poder implementarse por completo.


