Arizona activa sus primeras tres estaciones de carga rápida financiadas por el gobierno federal
El proyecto sufrió un congelamiento de fondos durante la administración Trump que canceló una licitación de 48.1 millones de dólares
Arizona puso en funcionamiento sus primeras tres estaciones de carga rápida de corriente directa financiadas por el programa federal NEVI, ubicadas en Tucson, Green Valley y Wellton, sobre las autopistas I-10, I-19 e I-8. Se trata del arranque de un plan que contempla construir hasta 79 estaciones en todo el estado con 76.5 millones de dólares de fondos federales.
El hecho importa porque documenta lo que le ha costado a Estados Unidos construir una red de carga rápida con dinero público: años de trámites, licitaciones y, después, un freno político que retrasó aún más el proceso. Para los dueños de autos eléctricos que cruzan Arizona por carretera, cada estación nueva reduce la ansiedad de autonomía en tramos donde antes no había opciones confiables.
El Departamento de Transporte de Arizona (ADOT) no abrió su primera ronda de licitaciones para estaciones NEVI sino hasta enero de 2024, casi tres años después de que el programa naciera con la Ley de Infraestructura Bipartidista de 2021. Las primeras adjudicaciones llegaron en agosto de 2024, y ADOT proyectó entonces que la construcción tomaría alrededor de un año, con algunas aperturas previstas para finales de 2025. Las obras en realidad no comenzaron hasta inicios de 2026.

En febrero de 2025, la administración Trump suspendió los planes NEVI ya aprobados por los estados y bloqueó nuevos compromisos de fondos mientras reescribía las reglas del programa, aunque mantuvo los reembolsos de proyectos ya contratados. En Arizona, esa pausa obligó a cancelar una licitación para 35 ubicaciones potenciales de carga después de perder acceso a cerca de 48.1 millones de dólares que aún no se habían comprometido formalmente.
Arizona se sumó a los estados que impugnaron el congelamiento ante los tribunales. Un juez federal otorgó medidas cautelares en junio de 2025 y resolvió en enero de 2026 que la retención de fondos había sido ilegal, lo que permitió retomar el proyecto. Los registros judiciales no precisan cuánto retrasó exactamente el congelamiento a cada una de las tres estaciones que ya operan.
Las próximas estaciones se ubicarán en Seligman y Holbrook, sobre la I-40, con apertura esperada antes de que termine 2026. ADOT indicó que la mayoría de sus sitios ofrecerán conectores NACS y CCS, con al menos cuatro cargadores rápidos de 150 kilowatts por ubicación, como exige el programa federal, aunque no detalló la configuración exacta de las tres estaciones ya abiertas.
El estado abrió además una nueva convocatoria para 49 ubicaciones adicionales, respaldada por unos 49 millones de dólares en fondos federales, que incluye 31 sitios nuevos y 18 que habían quedado sin adjudicar en rondas anteriores. Las propuestas deben entregarse antes del 15 de enero de 2027, con construcción prevista para arrancar en 2028 y una duración estimada de un año.


