Ataques en Arabia Saudí ponen en duda los GP de Qatar y Abu Dhabi de F1 2026
Imola se prepara como plan alterno para el 6 de diciembre si Abu Dhabi no se disputa
Milicianos hutíes, grupo guerrillero afín a Irán, reivindicaron ataques con misiles contra instalaciones en Arabia Saudí, entre ellas la sede de Aramco en Dhahran, el aeropuerto internacional Rey Khalid y una refinería de Aramco en Riad. El portavoz militar rebelde advirtió que los ataques contra instalaciones petroleras y aeropuertos continuarán en los próximos días.
La inestabilidad amenaza el cierre de la temporada 2026 de Fórmula 1, programado para disputarse en Qatar y Abu Dhabi tras las garantías que dio Stefano Domenicali en Sepang durante el GP de Bahréin en Malasia. Aramco, que produce 10 millones de barriles diarios y financia buena parte del gobierno saudí, es además patrocinador principal y socio de Aston Martin en la parrilla.
La aerolínea ITA Airways ya aplazó sus vuelos con destino a Riad hasta el 18 de octubre como mínimo, y a Dubái hasta el 30 de octubre, señal del nivel de alerta que ha generado la región entre operadores internacionales. Pese a ello, los organizadores de los Grandes Premios de Qatar y Abu Dhabi insisten en que ambas carreras se disputarán sin riesgos adicionales.

Como plan de contingencia, la FOM ya avisó al circuito Enzo y Dino Ferrari, en Imola, que podría albergar el Gran Premio del 6 de diciembre si Abu Dhabi no se celebra. La F1 se comprometió a cubrir los gastos de organización del evento italiano incluso si finalmente no se disputa, y el nombre de la carrera podría recuperar la fórmula de Gran Premio 'Made in Italy', con el respaldo del presidente de ACI Italia, Geronimo La Russa.
El desenlace deportivo añade otro ángulo a la indefinición: Andrea Kimi Antonelli podría coronarse matemáticamente campeón del mundo de pilotos antes de que el calendario se resuelva, lo que reduciría el interés competitivo de las últimas fechas aunque convertiría a Imola en escenario de una posible celebración.
MotoGP enfrenta un dilema similar con mayor urgencia: su Gran Premio de Qatar está programado para el 8 de noviembre en Losail, y los pilotos ya han manifestado su rechazo a competir en Doha. Algunos fabricantes incluso buscan prohibir sobrevolar zonas de riesgo por motivos de seguros, lo que podría adelantar una decisión que la Fórmula 1 aún se permite posponer.
El desenlace político de la región podría despejarse tras las elecciones en Israel del 27 de octubre y las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos del 3 de noviembre. Hasta entonces, ni la F1 ni MotoGP —ambas bajo el paraguas de Liberty Media— han confirmado cancelaciones, aunque la presión aumenta para que alguna de las dos categorías tome la primera decisión.


