BYD presenta el ETT 44, su tractocamión eléctrico con 600 km de autonomía y carga de 1.5 MW
El vehículo pesado usa baterías Blade de 651 kWh y llega con garantía de 10 años o 1.2 millones de kilómetros
BYD presentó en el IAA Transportation 2026 de Hannover su lineup más completo de vehículos comerciales eléctricos, encabezado por el ETT 44, un tractocamión pesado 4x2 pensado para combinaciones de hasta 44 toneladas.
El ETT 44 monta una batería Blade de 651 kWh sobre una arquitectura de 851 V, con 743 PS de potencia nominal y hasta 1,000 PS en pico. BYD declara una autonomía de hasta 600 kilómetros y respalda la batería con garantía de 10 años o 1.2 millones de kilómetros.

En un cargador CCS2 estándar, el ETT 44 acepta hasta 420 kW y pasa de 20% a 80% de carga en aproximadamente una hora. Conectado al sistema de carga megavatio de BYD, la potencia sube a más de 1.5 MW y el mismo ciclo de 20% a 80% se completa en unos 20 minutos, sumando hasta 400 kilómetros de autonomía en ese lapso.
La marca no se quedó solo en el tractocamión: también mostró versiones rígidas 4x2 y 6x2 de 26 toneladas, con carrocería intercambiable y sistema hooklift, además de la van comercial E-Vali y el tractor de patio EYT 2.0. Con esto, el portafolio de BYD cubre un rango de 3.5 a 44 toneladas.


El ETT 44 incluye de serie sistemas de asistencia al conductor como crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, mantenimiento de carril y detección de puntos ciegos. BYD asegura que sus vehículos comerciales ya operan en más de 100 países y 400 ciudades.
La apuesta de BYD es diferente a la de rivales como Daimler, Volvo, Scania o MAN: la marca china controla al mismo tiempo el camión, la batería y la infraestructura de carga megavatio, mientras que sus competidores dependen de terceros para construir esa red. Tesla planea lanzar su Semi en Europa este mismo mes, aunque BYD parte con ventaja gracias a su experiencia previa desplegando cargadores de alta potencia para autos.
La duda no es técnica sino regulatoria: la Unión Europea ya impuso aranceles a los eléctricos chinos, y una compañía que controla tanto los camiones como la red de carga detrás de ellos representa justo el tipo de dependencia que Bruselas ha intentado evitar. Falta ver si los reguladores europeos permiten que las flotas del continente adopten el ETT 44 sin restricciones.


