Dueños del Fisker Ocean recibirán apenas 4,300 dólares tras la quiebra en Suecia
Los abogados cobraron más que la compensación total repartida entre los propietarios afectados
Más de dos años después de que Fisker se declarara en quiebra, la compañía cerró sus procesos legales en Suecia y Noruega. Los propietarios afectados recibirán un pago, aunque muy por debajo de lo que esperaban originalmente.
Medios locales reportan que el patrimonio total de Fisker en Suecia se valuó en aproximadamente 6 millones de coronas (632,000 dólares). De esa cifra, los dueños que acepten el acuerdo se repartirán 2.5 millones de coronas (263,000 dólares) una vez pagados los acreedores prioritarios, lo que equivale a cerca de 41,000 coronas (4,300 dólares) por propietario.
Los afectados habían solicitado originalmente 147,800 coronas (15,500 dólares) cada uno, monto que buscaba cubrir garantías, refacciones no entregadas y otras obligaciones pendientes. Lo que finalmente recibirán representa menos de la tercera parte de esa cifra, aunque los propietarios lo consideran mejor que no recibir nada.
Como suele ocurrir en este tipo de procesos legales, los abogados terminaron cobrando más que los propios afectados: sus honorarios ascendieron a 3.4 millones de coronas (356,000 dólares), superando el monto total repartido entre los dueños de vehículos.
En Noruega, las deudas locales de Fisker sumaron 620 millones de coronas noruegas (66.33 millones de dólares), de las cuales 457 millones de coronas (48.8 millones de dólares) corresponden a Magna Steyr, la empresa que fabricaba el Ocean bajo contrato.
El colapso de Fisker Inc. en 2024 dejó a miles de dueños del Ocean sin soporte oficial. Muchos de esos vehículos siguen circulando gracias a la Asociación de Propietarios de Fisker, que comparte guías de reparación entre la comunidad. El SUV eléctrico también continúa recibiendo actualizaciones de software periódicas después de que la empresa neoyorquina American Lease adquiriera su código fuente en 2024.
Para Henrik Fisker, se trata del segundo fracaso empresarial en el sector automotriz: en 2013 su primera compañía, Fisker Automotive, también se declaró en bancarrota, lo que terminó con la producción del híbrido enchufable Karma.
Información de origen: carscoops.com


