El Bentley más ligero en 85 años cambia el híbrido por tracción trasera pura
El Continental Supersports entrega 657 hp con un V8 biturbo y estrena los discos de carbono-cerámica más grandes del mercado
Bentley presentó el Continental Supersports, la versión más extrema de su gran turismo y, según la marca, el modelo de calle más ligero que ha fabricado en 85 años. Con un peso estimado de 1,995 kilogramos, el Supersports queda más de 450 kilogramos por debajo del Continental GT Speed, gracias a un cambio radical: abandona el sistema híbrido enchufable y la tracción integral para quedarse solo con propulsión trasera.
La reducción de peso importa porque revierte una tendencia que ha dominado a los gran turismo de alto desempeño en la última década: motores más grandes, baterías más pesadas y tracción integral para controlar toda esa potencia. Bentley apuesta por el camino contrario con el Supersports, sacrificando el sistema enchufable y los asientos traseros para devolverle agilidad a un auto históricamente asociado con el lujo pesado, no con la ligereza.
Bajo el cofre trabaja un V8 biturbo de 4.0 litros con 657 caballos de fuerza y 590 lb-pie de torque, cifra que en realidad lo convierte en el Continental más 'débil' de la generación actual al perder el aporte eléctrico, aunque toda esa potencia ahora llega únicamente al eje trasero. Bentley no confirma un tiempo oficial de 0 a 100 km/h, pero adelanta que se ubica por debajo de los cuatro segundos, dependiendo de la tracción disponible.
El sistema de frenos incorpora discos de carbono-cerámica de 17.3 pulgadas en el eje delantero con calibres de 10 pistones, los más grandes instalados en un auto de producción hasta ahora, junto con discos traseros de 16.1 pulgadas y calibres de cuatro pistones. Las llantas forjadas de 22 pulgadas, fabricadas por Manthey —la firma alemana conocida por su trabajo con Porsche en Nürburgring—, reducen masa no suspendida y se combinan con neumáticos Pirelli P Zero Trofeo RS de uso mixto calle-pista.
La carrocería suma un splitter delantero profundo, un alerón trasero y paneles de fibra de carbono que, además de restar peso, generan hasta 660 libras más de carga aerodinámica que el GT Speed, compensando el cambio en el balance de masas que dejó la eliminación de la tracción delantera y la batería. Por dentro, los asientos delanteros son más bajos y pierden la función de masaje a cambio de mayor sujeción lateral, mientras que la pantalla giratoria estilo James Bond desaparece como parte de la dieta de peso.
El auto conserva suspensión neumática con amortiguadores de doble válvula, un sistema antivuelco activo de 48 voltios, dirección en las cuatro ruedas y un diferencial trasero de control electrónico, heredados del Continental GT convencional. Bentley aún no confirma precio ni fecha exacta de llegada a mercados, aunque el control de tracción de fábrica, según pruebas preliminares en pista, corta el acelerador de forma abrupta ante el primer indicio de sobreviraje, por lo que se espera que la experiencia cambie de manera notable con el sistema desactivado.


