El Tesla Cybercab no tiene cargador integrado y no se puede enchufar en casa
El robotaxi solo acepta corriente directa de un Supercargador, según la inspección de Out Of Spec
El Tesla Cybercab llega sin uno de los componentes que cualquier auto eléctrico necesita para cargar en casa: el cargador integrado (onboard charger). Kyle Conner, del canal Out Of Spec, revisó la unidad de producción durante el evento de lanzamiento en Austin y confirmó que el vehículo no puede conectarse a un Wall Charger doméstico como el de un Model 3.
El hallazgo importa porque redefine qué significa poseer —o, en este caso, operar— un eléctrico de Tesla. Sin ese componente, el Cybercab depende exclusivamente de estaciones que entreguen corriente directa (DC), es decir, los Superchargers de la marca, ubicados detrás de un panel en la defensa trasera con puerto NACS.
La razón es técnica: la energía doméstica llega en corriente alterna (AC) y el cargador integrado la convierte a corriente directa (DC) para la batería. Tesla eliminó esa pieza para reducir costo y complejidad, una decisión coherente con la filosofía del Cybercab de despojarse de todo lo que considera innecesario, desde el volante hasta los pedales y los espejos.
Tesla planea instalar cargadores inalámbricos en sus estaciones para que el Cybercab ni siquiera necesite enchufarse. Un video publicado hace dos años mostró esa tecnología cargando a 25 kW, una velocidad menor a los 250 kW pico de un Supercharger, pero superior a cualquier carga AC actual de la marca. Con una batería estimada en menos de 50 kWh, una carga inalámbrica completa tomaría alrededor de dos horas.
La limitación no resulta extraña si se considera el propósito del Cybercab: operar como flota de robotaxis que debe pasar el mayor tiempo posible en la calle, no enchufada en una cochera. Cargar rápido es parte del diseño, no un descuido.
El auto todavía no está disponible para consumidores particulares, así que Tesla tiene margen para agregar un cargador AC antes de que llegue a manos privadas. Por ahora, solo las flotas de la propia empresa recargarán en sus estaciones dedicadas, mientras se aclara si el inductivo llegará a tiempo para el debut comercial.


