GM presenta su plataforma eléctrica de cuarta generación en el evento GM Forward
Las nuevas baterías de litio-manganeso, fabricadas con LG en Tennessee, ofrecen 20% más autonomía por kilowatt-hora
General Motors detalló el 21 de octubre en Nueva York, durante su evento GM Forward, la hoja de ruta tecnológica que definirá a su próxima generación de autos eléctricos. El anuncio incluye una nueva química de baterías, motores rediseñados y un objetivo ambicioso: reducir a la mitad el tiempo que toma desarrollar un vehículo nuevo.
El corazón del plan son las baterías de litio-manganeso rico (LMR), que GM producirá junto con LG Energy Solution en una planta de Spring Hill, Tennessee. Según la automotriz, esta química es 33% más densa energéticamente que las actuales baterías de litio-hierro-fosfato, lo que permite paquetes más pequeños y ligeros con mayor autonomía a un costo comparable. GM calcula una ganancia de 20% en autonomía por cada kilowatt-hora de energía almacenada.
El desarrollo de esta batería marcó un cambio en el método de trabajo de la empresa: en lugar de construir y probar físicamente cientos o miles de prototipos como es habitual en la industria, los ingenieros de GM simularon más de 300,000 diseños de celdas mediante modelos computacionales antes de fabricar el primer prototipo real. El salto entre el concepto inicial del paquete de baterías y la aprobación formal del programa tomó apenas un mes.
La plataforma de cuarta generación también simplifica la mecánica del auto. Una nueva familia de motores eléctricos y electrónica de potencia reduce en 40% el número de piezas dentro de cada unidad motriz, lo que abarata la producción y libera espacio para pasajeros y carga. Los autos futuros tendrán además 30% menos cableado que los modelos actuales, gracias a una ''Unidad Central de Cómputo'' que concentra las funciones de percepción, propulsión, seguridad activa y control de chasis, con una velocidad de procesamiento 40% mayor.
En la planta, GM implementó un sistema llamado PlantBrAIn, que combina datos de piso de fábrica con modelos computacionales para anticipar problemas de calidad, seguridad y ergonomía antes de instalar nuevo equipo. La compañía asegura que, gracias a este proceso, los paquetes de baterías ya corren 30% más rápido por las líneas de producción en sus plantas actuales.
Fuera de la mecánica, GM busca comprimir su ciclo de desarrollo de vehículos de cinco a dos años, apoyándose en inteligencia artificial para conectar en tiempo real a diseñadores, ingenieros y equipos de manufactura desde el primer día del proyecto. La automotriz también confirmó avances en su sistema de conducción autónoma en autopista, cuyo lanzamiento sigue previsto para 2028; los primeros vehículos de preproducción ya están en pruebas y la tecnología no se limitará a los eléctricos, sino que también llegará a los modelos de gasolina más vendidos de la marca.
GM no anunció fechas ni modelos específicos que usarán la plataforma de cuarta generación, aunque confirmó que las baterías LMR se destinarán a sus segmentos eléctricos de mayor volumen. Falta ver qué vehículos serán los primeros en adoptar esta arquitectura y cuándo comenzará su producción en Spring Hill.


