Horner dice que Red Bull perdió su ADN rebelde desde su salida en 2025
El exjefe confiesa que le dolió no ver ganar al motor que él mismo impulsó
Christian Horner cuestionó la identidad actual de Red Bull Racing en una entrevista con The Guardian, más de un año después de su salida de la escudería en julio de 2025. El excapo de pitwall, que dirigió al equipo durante dos décadas, señaló que el espíritu disruptivo que llevó al equipo a 14 campeonatos mundiales se ha diluido bajo el mando del CEO Oliver Mintzlaff y del actual jefe de equipo, Laurent Mekies.
El comentario importa porque toca el corazón de la narrativa que Red Bull construyó desde su fundación: la de una marca de bebidas energéticas que desafiaba a los fabricantes tradicionales de automóviles. Esa postura llevó, entre otras cosas, a la creación de Red Bull Powertrains en 2021, el proyecto con el que el equipo fabricó su propio motor por primera vez.
'Red Bull ha sido el equipo maverick. Ha empujado los límites', afirmó Horner. 'Solo Red Bull haría algo tan loco como construir un motor nuevo como subsidiaria de un fabricante de bebidas gaseosas. Su mantra era ser inconformista, ser un disruptor. Ahora es un poco diferente.'

Horner evitó señalar directamente quién controla hoy las decisiones deportivas del equipo, si Mekies o el propio Max Verstappen, y se limitó a reconocer la jerarquía corporativa: 'Mintzlaff es el más senior, y obviamente Max es un activo enorme. Yo contraté a Laurent, pero no puedo juzgar cómo opera.'
La ironía del momento no pasa inadvertida: el motor que Horner impulsó como su último gran proyecto en Milton Keynes ya cosecha victorias, con Verstappen ganando en Baréin y Singapur impulsado por la primera unidad de potencia completamente interna del equipo, sin que su artífice estuviera presente para celebrarlo desde el muro.
Horner reveló que Mintzlaff lo llamó recientemente para agradecerle su papel en el desarrollo del motor, un gesto que dijo apreciar pese al dolor de la salida. 'Me sentí particularmente herido y despojado de no tener la oportunidad de ver ganar a ese motor Powertrains', confesó.
Red Bull cierra el campeonato 2026 en pelea directa con Ferrari y Mercedes por el título, mientras el debate sobre su identidad corporativa persiste. La pregunta que deja Horner es si una estructura más centralizada y menos personalista puede sostener la dominancia que construyó un equipo nacido para romper las reglas del paddock.


