Horner revela por qué la salida de Mark Webber de Red Bull aún le duele
El exjefe del equipo contrasta la ruptura con el australiano frente a la explosiva llegada de Daniel Ricciardo en 2014
Christian Horner habló sin filtros sobre dos de los capítulos más intensos en la historia reciente de Red Bull Racing: la salida de Mark Webber en 2013 y la llegada de Daniel Ricciardo un año después. Las declaraciones, hechas en una entrevista con 60 Minutes Australia, muestran una versión del exjefe de equipo alejada del discurso corporativo habitual.
Para los aficionados al equipo de Milton Keynes, el testimonio ofrece una mirada directa a cómo Horner gestionó dos de las relaciones piloto-equipo más complicadas de la era turbo-híbrida, además de confirmar detalles poco conocidos sobre el momento exacto en que Webber decidió anunciar su salida.
El quiebre con Webber se dio tras el episodio de 'Multi 21' en el Gran Premio de Malasia de 2013, que profundizó la rivalidad con Sebastian Vettel dentro del propio garage. El jueves previo al Gran Premio de Gran Bretaña de ese año, Webber anunció su retiro de la Fórmula 1 para fichar con Porsche, pero lo hizo directamente ante la prensa sin informar primero a Horner en persona.

'Me dio tristeza que se fuera de esa manera', declaró Horner sobre el episodio. 'Pensé que fue una falta de respeto hacia el equipo', agregó, aunque reconoció que el tiempo le dio otra perspectiva y que hoy mantiene una buena relación con el piloto australiano.
La salida de Webber abrió la puerta para que Daniel Ricciardo, procedente de Toro Rosso, se integrara a Red Bull en 2014. Dentro del equipo existían dudas genuinas sobre si Ricciardo tenía el nivel para pelear en la punta de la parrilla, dudas que se disiparon de inmediato según Horner.
'Nuestra duda era que no lo habíamos visto rebasar muchos autos, y cuando subió al Red Bull no dejó de rebasar gente. Se convirtió en un animal en el frenado y ganó tres Grandes Premios en su primer año con nosotros', recordó Horner sobre el australiano.
Esas tres victorias llegaron en Canadá, Hungría y Bélgica durante 2014, una temporada dominada por Mercedes en la que Ricciardo superó de forma constante a Vettel, entonces tetracampeón vigente, dentro del mismo garage. El contraste entre ambos episodios ilustra la presión que implica gestionar pilotos de alto nivel en un equipo de punta como Red Bull Racing.


