Christian Horner admite que aceptó el papel de villano en Drive to Survive por dinero
El exjefe de Red Bull dice que la serie disparó la valuación de los equipos de F1 a niveles estratosféricos
Christian Horner reconoció en una entrevista con 60 Minutes Australia que aceptó conscientemente su imagen de villano en Drive to Survive porque la serie de Netflix convirtió a la Fórmula 1 en un negocio multimillonario. El exjefe de Red Bull Racing, de 52 años, explicó que la producción buscaba rivalidades y protagonistas claros, y que su papel terminó siendo el del antagonista porque convenía a la narrativa televisiva.
El dato importa porque Drive to Survive transformó el modelo de negocio de la F1: según Horner, la serie fue "un cambio total" para el deporte y llevó la valuación de las escuderías a cifras "estratosféricas" comparadas con las de antes de su estreno. Ese salto financiero explica por qué equipos como Red Bull mantuvieron acceso casi ilimitado de las cámaras de Netflix pese al desgaste de imagen.

Durante su gestión en Red Bull, Horner protagonizó algunos de los capítulos más tensos de la serie: su rivalidad con Toto Wolff de Mercedes y con Zak Brown de McLaren, el desenlace del título de Abu Dhabi 2021 y la crisis por el límite de presupuesto de Red Bull en 2022 fueron editados como enfrentamientos de alto voltaje. Horner admitió que la producción aprovechó cada comentario sarcástico en conferencias de prensa y cada disputa política para construir una narrativa de telenovela corporativa.
El propio Horner no se hace ilusiones sobre el tratamiento editorial que recibió. "A veces eres el villano, a veces el héroe", dijo, al reconocer que su papel de antagonista encajaba mejor con el tono dramático que buscaba el programa.
El crecimiento financiero derivado de la serie trajo consigo una base de aficionados distinta, más polarizada y con millones de nuevos espectadores que siguieron la F1 casi como una rivalidad tribal. Horner dice no sentirse afectado por la hostilidad que recibe en redes sociales, pues considera que la polarización es parte del costo de estar en la cima del automovilismo moderno.


