Kei cars japoneses de los años 60 y rarezas británicas remataron en Goodwood Revival
Un Mazda Carol, un Toyota Publica y hasta una carrocería tipo yate de Lanchester salieron a subasta por cifras accesibles
La subasta paralela al Goodwood Revival, conocida por combinar deportivos de posguerra con maquinaria de competencia, sorprendió este año con un lote de rarezas japonesas de los primeros años sesenta y piezas británicas poco comunes, la mayoría vendidas por montos modestos.
Entre las piezas más llamativas apareció un Mazda Carol, uno de los primeros modelos de la marca de Hiroshima, construido bajo la norma kei car japonesa con un motor de cuatro cilindros de apenas 358 centímetros cúbicos montado en la parte trasera y caja manual de cuatro velocidades. Mazda vendió más de 250 mil unidades del Carol en su mercado local, aunque casi nunca se le ve fuera de Japón.

También cruzó el martillo un Toyota Publica sedán de dos puertas, nacido en 1961 como respuesta al concepto de 'auto nacional' que exigía el Ministerio de Industria y Comercio Internacional de Japón: velocidad máxima de 100 km/h, peso tope de 400 kilogramos, rendimiento de 71 millas por galón y capacidad de recorrer 100 mil kilómetros sin fallas mayores. Toyota lo equipó con un bóxer de dos cilindros enfriado por aire y 697 centímetros cúbicos, con tracción trasera, y lo mantuvo en producción hasta 1978.
La oferta japonesa se completó con un Mitsubishi 500, el primer auto propiamente dicho de la marca tras la disolución que sufrió después de la Segunda Guerra Mundial, con motor bicilíndrico de 594 centímetros cúbicos enfriado por aire en la parte trasera, y con un Suzuki Fronte cupé de finales de los sesenta, diseñado por Giorgetto Giugiaro y propulsado por un tricilíndrico de dos tiempos. Otro Fronte, de 1969 y carrocería más convencional, se vendió en 4,830 libras dentro del mismo lote de colección.


Del lado británico destacó un Lanchester 40hp con carrocería tipo skiff hecha de teca birmana y fresno inglés, fabricado por una marca pionera en frenos de disco, turbocompresión, el pedal del acelerador y la inyección de combustible, todo antes de 1910. La misma subasta incluyó un Rolls-Royce Silver Ghost 40/50hp de 1922 con carrocería similar tipo bote, vendido en 69,000 libras, equivalentes a 92,267 dólares.
El lote se cerró con un ejemplar poco conocido: un 'Sedanca' construido por la agencia londinense H.R. Owen sobre una base de Jaguar XJ6 de 1972, con inspiración en el Lamborghini Espada y carrocería de aluminio hecha por el carrocero Williams & Pritchard. H.R. Owen llegó a recibir 80 pedidos en el Salón del Automóvil de Londres de 1973, pero la crisis petrolera de ese mismo año canceló virtualmente todos los encargos; al final solo se construyeron cuatro unidades, dos como prototipos y dos más entre finales de los setenta y principios de los ochenta.


