Lewis Hamilton cumple su promesa y compra un Ferrari F40 tras vender toda su colección
El auto pasó más de 30 años abandonado en un garaje antes de una restauración completa en Maranello
Lewis Hamilton vendió toda su colección de autos el año pasado, pero siempre dijo que haría una excepción por un modelo en particular. El piloto de Ferrari confirmó a través de Instagram que finalmente adquirió un Ferrari F40, el superdeportivo que marcó el final de la era de Enzo Ferrari al frente de la marca.
Para un piloto que ya no guardaba autos en su garaje, la compra tiene un peso simbólico concreto: el F40 fue el último modelo que Enzo Ferrari aprobó personalmente antes de morir en 1988, y Ferrari construyó poco más de 1,300 unidades entre 1987 y 1992.
El ejemplar que ahora posee Hamilton pasó más de 30 años acumulando polvo dentro de un garaje, según reportes, hasta que el heptacampeón lo localizó y decidió llevarlo a casa. La placa del auto sugiere que estaba registrado en Italia, por lo que es posible que nunca haya salido del país donde se fabricó.
Hamilton compartió fotografías del proceso de restauración en la fábrica de Maranello, donde el F40 pasó varias semanas en manos de los especialistas de Ferrari. Las imágenes muestran distintas etapas del trabajo, con el motor fuera del chasis, lo que indica una recomisión completa y no solo un retoque estético superficial.
El interés de Hamilton por este modelo no es nuevo. En enero de 2025, cuando se unió oficialmente a Ferrari, una de las primeras fotografías de su nueva etapa lo mostraba posando junto a un F40 en Maranello. Poco después, reveló que le gustaría diseñar un Ferrari moderno inspirado en ese auto, al que ya bautizó como F44 en referencia a su número de competencia, con caja de cambios manual de palanca visible.
Hamilton no reveló cuánto pagó por el auto. Como referencia, RM Sotheby's vendió en abril un F40 con apenas 1,799 kilómetros recorridos en 4.3 millones de euros, unos 5 millones de dólares.
Por ahora no hay detalles sobre si el F44 que imaginó Hamilton llegará a construirse, pero el piloto ya tiene en sus manos la pieza original que inspiró la idea, restaurada en la misma fábrica donde nació hace más de tres décadas.


