Los eléctricos económicos de Volkswagen superan en pedidos a sus autos de gasolina en Alemania
El ID. Polo acumula más de 40 mil órdenes y hasta 10 meses de espera desde su lanzamiento en abril
En Alemania, mercado natal de Volkswagen, los pedidos de autos completamente eléctricos ya superan a los de vehículos de combustión, según el medio alemán Automobilwoche. El director de ventas de la marca, Martin Sander, describió el momento como un punto de inflexión en la transición eléctrica de la compañía.
El cambio golpea directamente la planta de Wolfsburg, donde se fabrican el Golf y el Tiguan: Volkswagen canceló los turnos extra que tenía planeados ahí y ajustó su meta de producción anual de más de 600 mil unidades a alrededor de 580 mil. En contraste, las plantas de Emden y Zwickau, dedicadas a modelos eléctricos, sumarán al menos dos turnos adicionales para atender la demanda.

El mayor éxito de la marca es el ID. Polo, primer integrante de su nueva familia de eléctricos accesibles. Desde su llegada a finales de abril ha recibido más de 40 mil pedidos en Europa y, de acuerdo con reportes previos del mismo medio, está agotado en todas sus versiones, con listas de espera de al menos 10 meses. La versión ID. Polo Trend, con batería de 37 kWh, arranca en 24,995 euros (unos 29 mil dólares) y ofrece 334 kilómetros de autonomía bajo el ciclo WLTP.
La planta de Martorell, en España, donde se ensambla el ID. Polo, incrementa su producción para responder a la demanda. Ahí también se fabrican el Skoda Epiq y el Cupra Raval, que comparten plataforma con el modelo de Volkswagen y enfrentan una situación similar de sobredemanda.


El ID. Cross, contraparte eléctrica del T-Cross —uno de los SUV más vendidos de la marca en Europa—, abrió pedidos en julio desde 27,995 euros (32 mil dólares) en Alemania y, según fuentes internas de la compañía, también registra un arranque fuerte. A ellos se suma el ID.3 Neo, la actualización del hatchback eléctrico que llegó al mercado europeo en abril y que impulsará una mayor ocupación en Zwickau.
El repunte llega mientras Volkswagen atraviesa una reestructuración profunda: su consejo de supervisión aprobó este mes el Plan Futuro 2030, que contempla hasta 100 mil recortes de empleo a nivel global, cierre de plantas y un catálogo más reducido de modelos. La presión adicional viene de China, donde BYD, que dejó de producir autos exclusivamente de combustión en 2022, se perfila como la sexta armadora más grande del mundo en 2025 y aspira a desbancar a Toyota y Volkswagen como líder global de ventas para 2030.


