Mercedes baja la tecnología de turbo eléctrico de la F1 hasta su GLB compacto
El motor M 252 LS suma 31 caballos extra gracias al sistema y recupera hasta 2 kW de energía del escape
Mercedes presenta el M 252 LS, un motor de 1.5 litros con turbocompresor eléctrico que debuta en el GLB 250 y marca la primera vez que esta tecnología llega a un modelo de la gama regular de la marca. Hasta ahora, el sistema solo existía en el hiperdeportivo AMG One y en los modelos de alto rendimiento de las series 43 y 63.
La tecnología proviene directamente del programa de Fórmula 1 de Mercedes y fue desarrollada junto con Mercedes-AMG High Performance Powertrains, la división británica que diseña y fabrica las unidades de potencia del equipo Mercedes-AMG Petronas y sus clientes. El objetivo es eliminar el retraso del turbo tradicional: un motor eléctrico hace girar el turbo de forma independiente al flujo de gases de escape, por lo que la respuesta del acelerador llega de inmediato en cualquier régimen de revoluciones.
El sistema no solo empuja: también recupera energía. El turbocompresor eléctrico puede captar hasta 2 kW de energía del escape y convertirla en electricidad, lo que en ciertas condiciones basta para alimentar su propio motor eléctrico sin tomar energía adicional del sistema eléctrico del auto. Mercedes asegura que esta combinación reduce el consumo de combustible sin sacrificar potencia.
En cifras, el motor de cuatro cilindros entrega 228 caballos de fuerza, más 31 caballos adicionales gracias al turbo eléctrico. En el GLB 250, el sistema recorta una décima de segundo el tiempo de 0 a 100 km/h y reduce las emisiones de CO₂ en aproximadamente 17% frente al M 260 de 2.0 litros que usaba el modelo anterior.
La familia M 252 LS no busca competir en potencia bruta: ese título lo tiene el M139l, el motor de cuatro cilindros más potente jamás instalado en un auto de producción, con hasta 469 caballos en el C63 y el GLC63. Sin embargo, la poca demanda de esas versiones ha llevado a Mercedes a regresar a motores de seis cilindros en línea para los modelos 53.
Mercedes no es la única marca que apuesta por el turbo eléctrico en autos de calle: Porsche ya lo usa en el 911 GTS y en el 911 Turbo S. La medida confirma que, incluso en 2026 y con la electrificación avanzando, todavía hay margen para exprimir más eficiencia y respuesta de los motores de combustión interna.
Por ahora, Mercedes no ha detallado si el M 252 LS llegará a otros modelos de la gama ni ha confirmado precios para el GLB 250 con esta actualización. La compañía tampoco ha precisado si el sistema se ofrecerá en mercados fuera de Europa.


