Mercedes pasó de la crisis a la victoria en 48 horas en el GP de Estados Unidos
Shovlin admite que el triunfo de Antonelli parecía imposible tras un viernes desastroso en Austin
Andrea Kimi Antonelli, de 19 años, ganó el Gran Premio de Estados Unidos y amplió su ventaja en el campeonato de pilotos, apenas dos días después de que su propio equipo diera por perdido el fin de semana. El director de ingeniería de pista de Mercedes, Andrew Shovlin, reconoció que tras los entrenamientos del viernes una victoria "simplemente no parecía alcanzable" por el ritmo del auto en vuelta rápida y en los stints largos.
El contraste entre el viernes y el domingo revela algo más profundo que un simple mal día: el nuevo paquete aerodinámico que Mercedes introdujo en Malasia volvió al W17 un auto mucho más difícil de poner a punto. Shovlin lo describió como una ventana de ajuste que "se ha vuelto un poco más difícil de encontrar", justo lo que George Russell había resumido con una sola palabra tras terminar fuera de los puntos: "basura".

Esa dificultad produjo dos carreras completamente distintas dentro del mismo garage. Russell arrastró una penalización por salirse de pista en la primera vuelta y, pese a un buen arranque de su segundo stint, quedó atrapado detrás del McLaren de Oscar Piastri sin poder encontrar espacio para rebasar. Antonelli, en cambio, logró mantener sus neumáticos vivos al frente del pelotón durante toda la tarde.
La diferencia también se definió en el pitwall. Con la degradación de neumáticos disparándose sobre el asfalto irregular de Austin, los estrategas de Mercedes sostuvieron la apuesta por una sola parada en pits, una decisión que Shovlin calificó de poco evidente en el momento, pero que terminó siendo la correcta.
El resultado deja a Mercedes con un panorama extraño: un auto que su propio equipo considera inconsistente, pero que acumula triunfos gracias al desempeño de su piloto más joven. Shovlin fue explícito al repartir el crédito: pese a un viernes complicado, lo que Antonelli mostró en clasificación y carrera fue "excepcional".
Con esta victoria, Antonelli llega a México con el campeonato prácticamente al alcance de la mano, mientras Mercedes enfrenta la tarea de hacer que el W17 sea competitivo de forma consistente y no solo en manos de un piloto en estado de gracia. La pregunta que queda abierta es si Russell logrará revertir su mala racha antes de que termine la temporada.


