Mercedes probó dos autos distintos en Singapur para decidir el rumbo de su W17
Antonelli corrió con el paquete aerodinámico nuevo y Russell con la especificación anterior, pese a una sanción de 60 lugares en parrilla
Mercedes utilizó el Gran Premio de Singapur como un experimento técnico en pista: dividió su garage y puso a sus dos pilotos a correr con especificaciones aerodinámicas distintas para resolver de una vez por todas cuál dirección de desarrollo tomar con el W17 de cara al cierre de temporada.
Andrea Kimi Antonelli llevó el paquete más reciente, que incluye nuevos elementos de piso y alerones, mientras que George Russell corrió con la especificación anterior del auto. La decisión no fue menor: encontrar una ventana de ajuste limpia durante un fin de semana de formato Sprint, con sesiones de pista reducidas, representaba un riesgo considerable para el equipo de Brackley.
El director de Ingeniería de Pista, Andrew Shovlin, confirmó que la apuesta funcionó. "Uno de los objetivos principales de este fin de semana fue continuar la evaluación del paquete de actualización y entender cómo sacarle el máximo provecho. Aprendimos mucho durante los tres días y, lo más importante, vimos señales alentadoras tanto en la clasificación como en condiciones de carrera una vez que nos acercamos a la ventana de operación correcta", explicó.

Russell enfrentó una tarea cuesta arriba luego de recibir una sanción de 60 lugares en la parrilla que lo obligó a arrancar desde el puesto 19. Aun así, logró remontar con el auto de especificación anterior hasta terminar dentro de los puntos. Antonelli, por su parte, administró el desgaste de sus neumáticos con el paquete nuevo y encontró ritmo suficiente para asegurar un lugar en el podio.
"Kimi manejó una carrera muy madura, administró bien sus neumáticos y luego tuvo el ritmo para hacer las maniobras que le aseguraron el podio", destacó Shovlin. "La carrera de George siempre iba a ser complicada arrancando desde el fondo, pero peleó con fuerza, hizo rebases brillantes y se metió de nuevo a los puntos".
Al final del fin de semana, el equipo tuvo una respuesta clara: el paquete de Antonelli resultó más rápido que la especificación anterior. "Eso nos da confianza de que vamos en la dirección correcta desde una perspectiva de desarrollo", confirmó Shovlin.
Con Antonelli en posición de poder matemáticamente asegurar el campeonato de pilotos 2026 en el próximo Gran Premio de Estados Unidos, los datos recabados en Singapur llegan en un momento clave. "Todavía hay trabajo por hacer, pero los datos que reunimos serán valiosos mientras nos preparamos para Austin", cerró Shovlin, quien adelantó que el equipo ya tiene una dirección más clara sobre dónde está el rendimiento adicional del auto para las carreras que restan.


