Newey reconoce que Honda va por detrás del nivel que tenía con Red Bull en 2019
El ingeniero admite que erró con el ángulo de ataque del AMR26 y que Aston Martin ya corrigió el rumbo
Adrian Newey comparó el estado actual de la unidad de potencia Honda con la que el fabricante japonés entregó a Red Bull en 2019, y la conclusión no favorece al presente de Aston Martin. En la rueda de prensa de jefes de equipo de la FIA en Austin, el ingeniero británico admitió que, en este momento, Honda está un poco por detrás de donde estaba cuando Red Bull Racing lo adoptó como equipo oficial hace siete años.
El dato importa porque explica buena parte de la temporada 2026 de Aston Martin, marcada por un desempeño muy por debajo de las expectativas tras el fichaje del propio Newey. La escudería había proyectado a Honda como una pieza clave de su salto de nivel, pero el nuevo reglamento de unidades de potencia golpeó con fuerza el proyecto conjunto desde su primer año de regreso al campeonato.
Newey puso en contexto la comparación: cuando Red Bull recogió a Honda en 2019, el motor ya llevaba cuatro temporadas de desarrollo desde su primer regreso a la F1 en 2015. En cambio, 2026 es apenas el primer año de este nuevo ciclo para Honda, lo que para el ingeniero justifica parte del rezago, aunque confía en que la marca japonesa acelerará su curva de aprendizaje con las reglas de unidad de potencia.

Sobre los rumores de un viaje de Lawrence Stroll a Japón para reunirse con directivos de Honda entre los Grandes Premios de Singapur y Estados Unidos, Newey restó dramatismo al encuentro. Lo describió como una reunión de altos ejecutivos que ambas compañías sostienen cada dos o tres meses, a la que él se sumó de forma virtual.
En cuanto al chasis, Newey reconoció errores propios en el desarrollo del AMR26. Llegó a Aston Martin en marzo de 2025 sin investigación aerodinámica previa realizada y con plazos muy ajustados para las piezas principales antes del parón de agosto. Esa presión lo llevó a optar por una solución de ángulo de ataque elevado que, según admitió, tuvo ventajas pero también desventajas evidentes en pista.
El equipo ya corrigió el camino: Newey detalló que Aston Martin regresó a un punto intermedio en el diseño del chasis, una solución que consideran más equilibrada que la apuesta inicial. La escudería insiste en que estos ajustes, junto con el desarrollo de Honda, sentarán las bases de cara a 2027.
Por ahora, Aston Martin sigue luchando por meterse en la Q2 en carreras como el GP de Estados Unidos, lejos del objetivo original de pelear por podios con Fernando Alonso. Queda por ver si Honda logra cerrar la brecha de rendimiento antes de que termine la temporada o si el verdadero salto llegará hasta el próximo año.


