Porsche Mission S: el supercarro que usa tu celular como pantalla y no tiene touchscreen
Un botón rojo en el volante apaga toda la asistencia al conductor con solo un toque
Porsche presentó el Mission S, un concepto que anticipa un futuro buque insignia por encima del 911, con motor central y vocación de quedarse como miembro permanente de la gama, no como una edición limitada. Más allá de la mecánica, la marca alemana centró buena parte del desarrollo en cómo el conductor se relaciona con el auto, con un cockpit que mezcla detalles clásicos de deportivo con tecnología moderna poco convencional.
El dato que más llama la atención para el aficionado es la ausencia de pantalla central táctil y de pantalla para el pasajero. En su lugar, Porsche desarrolló un soporte retráctil compatible con MagSafe de Apple: el celular del usuario funciona como pantalla de navegación e información cuando se necesita, y se guarda cuando el conductor quiere concentrarse solo en manejar. La app My Porsche permite controlar funciones del auto y personalizar los gráficos del tablero digital con diseños inspirados en la historia de la marca.
Otro detalle pensado para el purista es un botón rojo en el volante que activa el modo 'On your own', el cual desactiva los sistemas de asistencia al conductor con una sola pulsación, sin menús ni configuraciones adicionales. El Mission S también incorpora una palanca de cambios ajustable en altura y pensada para dar retroalimentación táctil real; aunque el concepto usa una caja PDK, Porsche ya confirmó que la plataforma del futuro supercarro está diseñada para soportar también una transmisión manual, cuya llegada a producción dependerá de la demanda de los clientes.
La marca recuperó además la llave de aluminio con diseño especial que se inserta en un soporte dedicado a la izquierda del volante, un layout tradicional de Porsche con raíces en el automovilismo de resistencia que había desaparecido en el facelift del 911. Los cinco instrumentos circulares del tablero combinan aguja analógica real con pantalla digital detrás; el tacómetro central se acerca físicamente al conductor según el modo de manejo seleccionado, mientras los demás relojes se reacomodan entre sí, cambiando de posición según la situación de manejo, en un concepto que recuerda al tablero del Lexus LFA.
Los asientos deportivos suman un cinturón de seguridad con hebilla integrada en el bolster central, inspirado en el automovilismo, además de controles de ajuste eléctrico reposicionados para una apariencia más limpia. Porsche todavía no reveló cifras de potencia, precio ni fecha de producción para la versión definitiva del Mission S, aunque dejó claro que el auto se ubicará por encima del 911 en la jerarquía de la marca y que no compartirá plataforma con ningún otro modelo actual de la gama.


