Racing Bulls confía en meter a sus dos autos a Q3 pese al choque de Lindblad en Madring
Arvid Lindblad marcó el cuarto mejor tiempo de FP2 antes de estrellarse en la curva La Monumental
Racing Bulls cerró el viernes del Gran Premio de España con un choque y, aun así, con el mejor sabor de boca de su fin de semana en Madring. El equipo terminó la FP2 con Arvid Lindblad estrellado contra el muro de la curva 13 y con Yuki Tsunoda arrastrando problemas de dirección asistida, pero ambos autos quedaron entre los diez primeros tiempos.
El dato que respalda el optimismo de Racing Bulls es la vuelta de Lindblad antes del accidente: un cuarto lugar general, a apenas dos décimas de la punta, durante las simulaciones de calificación de la sesión. El jefe del equipo, Alan Permane, calificó el viernes como "absolutamente excelente" si se descuenta el incidente, y proyectó un auto capaz de pelear entre el séptimo y el décimo lugar en la clasificación del sábado.
El accidente ocurrió a la salida de La Monumental, el tramo peraltado del nuevo trazado madrileño, cuando Lindblad perdió el tren trasero tras llevar demasiada velocidad a la curva 13. El piloto británico intentó corregir el auto en contravolante, pero ya no tuvo margen para evitar el impacto contra las barreras.

Tsunoda, por su parte, enfrentó una tarde más complicada por fallas en la dirección asistida, aunque terminó por delante de sus principales rivales directos en la tabla de tiempos. Permane destacó que, pese a las dificultades, el japonés se mantuvo dentro del top 10, un resultado que el equipo interpreta como señal de la competitividad real del VCARB 03 en el trazado urbano.
El auto de Racing Bulls ha mostrado buen comportamiento sobre bordillos y zonas de baches, una cualidad que cobra relevancia en Madring, donde subirse a los pianos del primer sector se ha convertido en una fuente potencial de tiempo. Lindblad reconoció que ese rendimiento en el sector le dio la confianza que después le costó el choque, al admitir que simplemente "se pasó un poco" en la curva 13.
El piloto revelador aseguró que la pérdida no fue determinante porque ningún equipo completó una simulación larga de carrera esa tarde; los rivales apenas encadenaron entre cuatro y ocho vueltas de largo recorrido. Lindblad insistió en que la clasificación es la prioridad en un circuito nuevo donde nadie tiene aún una lectura clara del comportamiento del auto en carrera.
Racing Bulls encara ahora la FP3 del sábado con la meta declarada de meter a sus dos autos en la Q3, algo que Permane no descarta salvo que algún rival encuentre una mejora considerable durante la noche. La pista, todavía en proceso de agarre por ser un trazado urbano nuevo, seguirá ganando grip de cara a la clasificación, un factor que tanto Lindblad como el resto de la parrilla deberán administrar.

