Stella pone a Monza como examen clave para saber si McLaren puede pelear el título
El circuito italiano exige baja carga aerodinámica y buena gestión de energía, dos puntos débiles del MCL40
Andrea Stella, jefe de McLaren, señaló al Gran Premio de Italia como la prueba definitiva para medir si el equipo puede sostener su reciente racha y pensar en serio en la defensa del título de pilotos de Lando Norris. Las victorias consecutivas del británico en Hungaroring y Zandvoort redujeron a 83 puntos su diferencia respecto al líder del campeonato, Andrea Kimi Antonelli, pero Stella evita todavía hablar de optimismo generalizado.
El motivo es que Monza representa un tipo de circuito radicalmente distinto a los dos últimos donde McLaren dominó. Tanto Hungaroring como Zandvoort exigen alta carga aerodinámica y premian las curvas de velocidad media, un terreno donde el MCL40 se ha mostrado especialmente fuerte. El 'Templo de la Velocidad', en cambio, se define por sus largas rectas, frenadas exigentes y una configuración de baja resistencia aerodinámica, un escenario donde Norris mismo reconoció que su coche está "ni de lejos lo suficientemente bueno" en curvas lentas.
Monza también es un trazado catalogado como 'energy-starved', es decir, con escasez de energía disponible, lo que obliga a una gestión mucho más fina de la unidad de potencia Mercedes. Ese fue precisamente uno de los puntos donde McLaren arrancó la temporada por detrás del equipo alemán, con un doble DNS en China y dificultades de puesta a punto en Australia. Desde entonces el equipo de Woking incorporó nuevas herramientas de simulación, estrenadas en Spa, pero Stella quiere comprobar en Monza si ese avance se traduce en resultados reales.
Para el jefe de McLaren, la ecuación no depende solo de entender mejor la unidad de potencia. También está en juego el comportamiento aerodinámico del MCL40 en configuración de baja carga, un terreno que el propio Stella admite como debilidad histórica del coche, tanto en resistencia al aire como en las zonas de frenada intensa que abundan en el circuito italiano.
Stella insiste en que el equipo evalúa carrera por carrera y evita proyecciones sobre el campeonato hasta confirmar el rendimiento en Monza. Si el MCL40 responde bien en las rectas y en la gestión energética, el propio jefe de McLaren admite que el panorama podría abrir la puerta a mirar con más ambición el resto de la temporada. La cita en el Autódromo Nacional de Monza será, según sus propias palabras, la referencia real para saber si McLaren puede aspirar a algo más que ganar en circuitos que ya domina.


