Toyota desarrolla nuevo motor 1.5 litros y sistema híbrido para no depender de eléctricos
La marca también prepara un turbo 2.0 de 400 caballos para deportivos y planea vender ambos motores a otras armadoras
Toyota presentó los detalles de una nueva arquitectura europea pensada para alojar híbridos convencionales, híbridos enchufables y vehículos totalmente eléctricos bajo una misma base. El corazón de esta plataforma es un sistema híbrido rediseñado y un motor de gasolina de cuatro cilindros desarrollado desde cero.
La decisión confirma que la marca japonesa no piensa apostar todo a la electrificación total, pese a que varios rivales concentran sus inversiones en plataformas exclusivas para eléctricos. Toyota ha insistido en que la transición no avanzará al mismo ritmo en todo el mundo y que la infraestructura de carga, los tiempos de recarga y los precios de los eléctricos siguen siendo obstáculos reales para muchos compradores.
El nuevo sistema híbrido utiliza motores eléctricos, unidades de control de potencia e inversores más pequeños y ligeros, lo que libera espacio dentro del vehículo. Toyota promete una mejora de más del 15 por ciento en el consumo de combustible, lograda también con mejor gestión térmica, menos fricción mecánica y menores pérdidas eléctricas.
Para acompañar este sistema, la marca desarrolla un motor de gasolina de 1.5 litros y cuatro cilindros que sustituirá a las actuales unidades de 1.5 y 1.8 litros, disponible en versiones atmosférica y turbocargada según la aplicación. Al colocarse más bajo en el vehículo, permite capós menos altos y carrocerías con proporciones más dinámicas, sin sacrificar espacio interior en las versiones híbridas o enchufables.
La familia de motores no se queda en la eficiencia. Toyota también probó un turbo de 2.0 litros, identificado como G20E, orientado a unos 400 caballos de fuerza para aplicaciones de alto desempeño. El motor ya rodó en un prototipo de GR Yaris con motor central y en un auto de carreras basado en el GR86, y se espera que equipe a un deportivo de motor central que podría ser el sucesor del MR2.
Toyota planea vender esta nueva generación de motores y sistemas híbridos a otros fabricantes, con una meta de 1,500 millones de euros (unos 1,700 millones de dólares) en ingresos anuales por esta vía para 2032. Las primeras entregas a terceros podrían arrancar el próximo año, aunque la marca no ha confirmado qué modelos propios recibirán primero esta plataforma.


