Un Tesla Model 3 que fue taxi llega a 250,000 millas con batería y motores originales
La batería retiene el 84% de su capacidad y aún acelera de 0 a 60 mph en 3.8 segundos
Richard Symons, dueño del showroom de Tesla seminuevos más grande del Reino Unido, compró un Model 3 Long Range 2021 que trabajó varios años como taxi para probar qué tan bien envejece un eléctrico sometido a uso intensivo. El auto acaba de rebasar las 250,000 millas recorridas (unos 402,000 kilómetros) y, según el reporte, casi no ha necesitado reparaciones mayores.
El caso importa porque desmiente uno de los mayores temores de quien considera comprar un eléctrico usado: que la batería se degrade rápido o que el mantenimiento resulte más caro que el de un auto de combustión. Con un promedio de 150 millas diarias recorridas, este Model 3 se convirtió en una prueba de resistencia real, no de laboratorio.
La batería y los motores siguen siendo los originales de fábrica, y el paquete conserva el 84% de su capacidad inicial. En un día templado de verano, el auto todavía entrega alrededor de 284 millas de autonomía real. Una sesión de carga de 11 minutos en un Supercharger le sumó 30% de carga y 85 millas de alcance, cifras cercanas a las que ofrecía cuando era nuevo.
La lista de reparaciones es corta: la bocina exterior del parachoques delantero falló y tuvo que cambiarse, y el auto ha consumido seis juegos de llantas, varios plumillas y algunos bujes por el desgaste normal del kilometraje. Los amortiguadores traseros originales aún funcionaban bien, pero Symons los cambió por unos mejorados solo para ganar comodidad.
Discos de freno, balatas, líquido de frenos y refrigerante siguen siendo los que trae de fábrica. El auto mantiene un rendimiento de 4.15 millas por kilowatt-hora en promedio y, de acuerdo con quienes lo han manejado, no presenta ruidos ni vibraciones pese al kilometraje acumulado.
El caso no es aislado: existen reportes de otros Tesla con recorridos similares o mayores, incluido un Model S P85D 2015 con 160,000 millas que sigue en uso diario sin señales de deterioro relevante. Para la industria eléctrica, estos ejemplos funcionan como evidencia de que los costos de propiedad a largo plazo pueden ser menores a los de un auto de combustión, siempre que la batería reciba un uso y una carga razonables.


