Vandalizan a pedradas un Koenigsegg Gemera afuera de un hotel en Copenhague
El hipercar de cuatro plazas, uno de los primeros en manos de un cliente, quedó con vidrios rotos y espejos arrancados
Un Koenigsegg Gemera rojo, estacionado afuera del Hotel d'Angleterre en Copenhague, amaneció con los vidrios destrozados, las puertas dañadas y los espejos arrancados después de que alguien le arrojara piedras. Medios daneses y cuentas de redes sociales ubicaron al vehículo recorriendo distintas ciudades del país en los días previos al ataque, aunque no se ha confirmado su fecha exacta de entrega ni el kilometraje que acumulaba.
El caso llama la atención porque el Gemera es de los pocos hipercars de cuatro asientos en el mercado, una apuesta de Koenigsegg por combinar desempeño extremo con espacio familiar, algo poco común entre marcas dedicadas casi exclusivamente a especiales de dos plazas para pista. Ver a uno de los primeros ejemplares en manos de un cliente inmovilizado por vandalismo, y no por kilometraje de prueba, resulta un golpe simbólico para un auto que apenas empieza a llegar a la calle.
De acuerdo con TheSupercarBlog, medio que reportó primero el incidente, la policía danesa abrió una investigación pero no ha identificado sospechosos ni establecido un motivo. Se cree que el auto dañado es de propiedad privada, con placas de distribuidor sueco, y no una unidad de demostración de la fábrica, aunque ni Koenigsegg ni las autoridades han confirmado su número de construcción o historial de propiedad.
Koenigsegg apenas llevó al Gemera a producción en serie en su planta Gripen Atelier, con las primeras entregas a clientes ocurriendo este verano. Las publicaciones en redes sociales ubican al mismo auto rojo en varias ciudades danesas durante la semana previa al ataque, pero no hay datos claros sobre cuánto tiempo llevaba en circulación antes de resultar dañado.
Los investigadores revisan cámaras de vigilancia cercanas y piden testigos, sin haber compartido hallazgos hasta el momento. No se ha confirmado si las cámaras del hotel o de la zona captaron el momento en que se lanzaron las piedras, y hasta ahora no hay detenidos.
El caso se suma a otro incidente reciente en el Reino Unido, donde un McLaren y un Lamborghini fueron incendiados afuera de un salón de bodas, según reportó The Guardian, sin que tampoco se haya establecido un motivo claro. Ambos episodios reavivan la pregunta sobre qué tan expuestos quedan los autos de alta gama una vez que salen de la fábrica y circulan en espacios públicos.
Mientras las autoridades danesas no revelen más información, el caso del Gemera seguirá el patrón de otros ataques a autos de lujo: un vehículo carísimo, muchas fotografías circulando y ningún sospechoso confirmado.


