Verstappen revela qué cambió realmente en el RB22 tras la mejora de Bakú
Mekies niega que la actualización se usara para convencerlo de renovar con Red Bull
Max Verstappen aseguró que la clave detrás de su resurgimiento en el último tramo de la temporada 2026 no fue solo más carga aerodinámica, sino un auto mucho más predecible desde la actualización que Red Bull introdujo en Bakú. El neerlandés estuvo cerca de ganar en Azerbaiyán antes de imponerse en el triplete de Malasia y Singapur, un contraste radical con un arranque de año en el que Red Bull llegó a ocupar el cuarto lugar del campeonato de constructores, peleando incluso contra Haas y Alpine.
Para un piloto que basa su ventaja en explotar el límite del auto, saber dónde está ese límite resulta tan importante como la velocidad pura. 'A principios de año muchas veces no sabía qué iba a pasar al entrar en una curva', explicó Verstappen, quien describió el RB22 de inicios de temporada como un auto al que le pasaban 'cosas raras' y que nunca podía llevarse realmente al límite porque ese límite se desplazaba sin aviso.
El contrato de Verstappen con Red Bull se amplió por dos años más y se confirmó antes de su carrera en casa, en Zandvoort, justo cuando el equipo empezaba a mostrar señales de recuperación. Eso alimentó la duda de si el neerlandés ya conocía el salto de rendimiento que se avecinaba al momento de firmar. Según el propio piloto, la renovación respondió más a conversaciones sobre la dirección del equipo que a una garantía de resultados inmediatos.
El director de Red Bull, Laurent Mekies, descartó que la mejora de Bakú se usara como argumento de negociación. 'No estábamos esperando una mejora mágica que se suponía que nos iba a dar ese rendimiento', afirmó el dirigente francés, quien también fue ratificado recientemente al frente de la estructura completa de la marca de bebidas energéticas en la F1. Según Mekies, el equipo sabía que Bakú sería la última actualización del año y que recortar las últimas décimas sería complicado, por lo que la renovación se basó en la confianza a largo plazo depositada en los departamentos de Pierre Waché y Ben Hodgkinson.
A pesar del repunte, tanto Mekies como Verstappen insisten en que Red Bull no ha resuelto todas sus debilidades estructurales. El chasis actual y el límite presupuestario impiden más cambios de fondo durante 2026, por lo que el neerlandés ya adelantó que el monoplaza de 2027 necesitará ajustes adicionales si el equipo de Milton Keynes quiere pelear de forma constante por las primeras posiciones.


