Aston Martin enfrenta un dilema con la caja manual: hacerla falsa o no hacerla
El CEO Adrian Hallmark revela que el obstáculo no es la transmisión, sino la electrónica moderna
Aston Martin evalúa el regreso de la caja de cambios manual a su gama actual, pero el CEO Adrian Hallmark admite que el reto no está en conseguir una transmisión de tres pedales, sino en hacerla compatible con la electrónica moderna de la marca. Así lo explicó durante la Monterey Car Week en entrevista con Road and Track.
El tema importa porque la caja manual vive una especie de renacimiento entre marcas de alto desempeño, mientras la mayoría de los deportivos actuales la ha abandonado por completo. Que Aston Martin, un fabricante de ultra lujo, considere públicamente su regreso alimenta la esperanza de los aficionados que todavía prefieren mover la palanca ellos mismos.
Según Hallmark, sistemas como el control de crucero adaptativo y la intervención automática ante colisiones fueron diseñados asumiendo que el propio auto controla la selección de marchas. Adaptar esa arquitectura electrónica para convivir con un pedal de embrague y una transmisión manejada por el conductor podría costar más que desarrollar una caja nueva desde cero, explicó el directivo.
Aston Martin ya usó una caja manual en los ultra exclusivos Valour y Valiant, pero ambos modelos se construyeron sobre una arquitectura y una electrónica más antiguas que no pueden trasladarse sin más a la generación actual de autos. A inicios de 2025, directivos de la marca habían declarado que la compañía "necesita una manual", pero el reto técnico creció desde entonces junto con la sofisticación de los sistemas electrónicos.
Sobre la mesa también está el camino que ha tomado Ferrari con el 12Cilindri Manuale: en lugar de desarrollar una transmisión manual convencional, el sistema simula la experiencia de cambiar de marchas mientras conserva por debajo el hardware automático. Esa opción evitaría rediseñar por completo la arquitectura electrónica del auto y ofrecería parte del teatro de una manual sin el costo de ingeniería que implica una real.
Hallmark resumió el dilema sin rodeos: hacer una caja manual falsa, al estilo Ferrari, o no hacer ninguna. La decisión también pasa por números: con volúmenes de venta limitados por el posicionamiento de ultra lujo de la marca, Aston Martin necesitaría vender suficientes unidades con caja manual, a un precio suficientemente alto, para justificar la inversión en ingeniería.
Por ahora no hay fecha ni modelo confirmado para el regreso de la manual, ya sea real o simulada. Porsche ha demostrado que el negocio puede funcionar pese a la complejidad electrónica actual, y Aston Martin observa de cerca si puede replicar esa fórmula sin comprometer sus márgenes.


