Aston Martin ve más cerca la Q2 en Austin pese al déficit de potencia Honda
Alonso fue 12° y Stroll 13° en la primera práctica antes de caer a la zona baja en la FP2
Aston Martin terminó el viernes del Gran Premio de Estados Unidos con una sensación que no ha sido habitual esta temporada: la de estar más cerca de la Q2 de lo que esperaba antes de llegar a Austin. Fernando Alonso cerró la primera práctica en el puesto 12 y Lance Stroll en el 13, para después retroceder a las posiciones 16 y 17 en la FP2, un resultado que el equipo interpreta con cautela pero no sin cierto optimismo.
Para un equipo que ha pasado buena parte del año luchando por sobrevivir a cada fin de semana, cualquier señal de competitividad relativa importa. Pedro de la Rosa, embajador de Aston Martin, explicó que el equipo llegó a Austin sin objetivos fijos y que, tras las dos sesiones, la posibilidad de pelear por la Q2 aparece más real de lo previsto, aunque advirtió que el sábado será complicado.

Uno de los focos de atención durante el fin de semana eran los baches del Circuito de las Américas, que en años anteriores han castigado con dureza a los monoplazas con efecto suelo. Según De la Rosa, los pilotos no trasladaron quejas significativas sobre el comportamiento del coche sobre el asfalto irregular, y el equipo aún tiene margen para optimizar la altura del auto antes de la clasificación.
También hubo una lectura positiva sobre la unidad de potencia Honda en términos de facilidad de conducción, algo que el propio De la Rosa calificó como un dato alentador a estas alturas del fin de semana. Sin embargo, Stroll se encargó de poner el problema de fondo sobre la mesa: el déficit de potencia del motor Honda, un obstáculo que se agrava en un trazado con rectas tan largas como el de Austin.
El canadiense describió las sensaciones del coche como ligeramente mejores que en Singapur, pero reconoció que el déficit de caballos sigue siendo un limitante claro para el rendimiento en clasificación y carrera. Dos lecturas, la de un motor más manejable y la de un motor con menos potencia, que no se contradicen entre sí.
Por ahora, la Q2 se perfila como un objetivo modesto para Aston Martin, pero al menos factible tras meses de resultados discretos. La clasificación del sábado dirá si Alonso y Stroll logran traducir esa pequeña ventana de oportunidad en un resultado concreto, o si el déficit de potencia vuelve a pesar más que cualquier ajuste de reglaje.


