Audi estrena en Monza una nueva relación de cambios que tardó seis meses en llegar
El equipo detectó desde los primeros test que la primera marcha era muy corta y la octava demasiado larga
Audi llevará este fin de semana a Monza una actualización que decidió hace prácticamente seis meses: una nueva configuración de relaciones de cambio para el R26. Según reportes de Motorsport-Magazin.com, el equipo identificó el problema desde los primeros test de la temporada, cuando las simulaciones previas al debut no reflejaron con precisión las necesidades reales de la nueva unidad de potencia.
En pista, Audi se topó con una primera marcha demasiado corta y una octava excesivamente larga, un desajuste que no se puede corregir con la velocidad de un cambio aerodinámico. Modificar la relación de cambio implica una operación costosa y compleja: los nuevos engranajes los fabrica un proveedor externo, y Audi tuvo que esperar 24 semanas para tenerlos listos, de ahí que el estreno llegue justo en Monza.
El circuito italiano no es una pista cualquiera para probar el cambio: sus largas rectas exigen una gestión de energía y una eficiencia de la unidad de potencia especialmente demandante. El objetivo de Audi es aprovechar mejor el rango de funcionamiento de su V6, reduciendo el intervalo entre la primera y la octava marcha para mantener el motor más tiempo dentro de su régimen más eficiente, un factor clave bajo el reglamento de motores de 2026.
La actualización no promete un salto directo de rendimiento, pero corrige un compromiso que Nico Hülkenberg y Gabriel Bortoleto han enfrentado desde el inicio del campeonato. El punto que habrá que vigilar es el comportamiento en las salidas: Audi ya trabajó en ese aspecto tras las dificultades de la primera mitad de temporada, con un turbocompresor más pequeño introducido en Barcelona y ajustes en el procedimiento de arranque de sus pilotos. La primera marcha, ahora más larga, volverá a mover esos puntos de referencia, en un área donde el embrague y su sistema de control todavía tienen margen de mejora.
El cambio también pasó por el filtro financiero del tope presupuestario, algo que McLaren conoce de cerca. El equipo de Woking identificó un problema similar en los test de Barcelona, con relaciones de cambio calculadas a partir de datos de invierno de Mercedes que no coincidieron del todo con lo visto en pista. A diferencia de Audi, McLaren optó por no modificar la caja y destinar esos recursos al desarrollo aerodinámico del monoplaza.


