Bentley abandona su meta de ser 100% eléctrica para 2030 y aplaza el plan a 2035
El Torcal, su primer SUV eléctrico con 876 caballos, debutará como modelo 2028 sin versión híbrida ni de combustión
Bentley confirmó que su plan de convertirse en una marca completamente eléctrica para 2030, anunciado en 2020, ya no es viable y no volverá en su forma original. El CEO Frank-Steffan Walliser lo dijo sin rodeos ante la prensa: la planeación predecible que existía hace seis años desapareció y no cree que regrese, señalando la regulación cambiante y la demanda más fría de lo esperado por eléctricos de lujo.
El anuncio llega justo cuando Bentley presentó el Torcal, su primer modelo totalmente eléctrico. El SUV usa una batería de 113 kWh, arquitectura de 800 voltios y carga rápida en corriente directa. La versión estándar rinde 810 caballos, mientras que el Torcal S llega hasta 876 caballos y acelera de 0 a 60 mph en 2.8 segundos según cifras de la marca.
El propio Torcal ya sufrió las consecuencias de esta indecisión: su lanzamiento se retrasó cerca de un año debido a la incertidumbre del mercado y a normas regulatorias en constante cambio. Bentley reveló el auto en septiembre de 2026 y lo pondrá a la venta en Estados Unidos a inicios de 2027 como modelo 2028.
En lugar de fijar otra fecha límite rígida, Walliser plantea construir eléctricos e híbridos enchufables en la misma línea de producción y ajustar la producción según lo que realmente pidan los clientes. La estrategia revisada, llamada Beyond100+, ahora apunta a un portafolio completamente eléctrico hasta 2035, con los híbridos enchufables conviviendo con los modelos a batería durante más tiempo del previsto originalmente.
Bentley aclaró que el Torcal no se convertirá en un auto de combustión ni al revés: no existe una versión híbrida planeada para el modelo, construido desde cero sobre una plataforma eléctrica dedicada. El siguiente eléctrico de la marca no llegará antes del inicio de la próxima década y se espera que use una variante de la futura arquitectura SSP del Grupo Volkswagen.
Bentley no está sola en este replanteamiento: Rolls-Royce también dio marcha atrás recientemente en su meta de vender solo eléctricos para 2030, mientras continúa fabricando y vendiendo modelos con motor V12. Para ambas marcas de lujo, el negocio de la combustión y los híbridos seguirá siendo central durante buena parte de la próxima década.
Lo que queda por verse es qué tan rápido cambia realmente la demanda de los clientes de Bentley hacia lo eléctrico. La marca ya tiene su primer EV como referencia, pero la mayor parte de su volumen y ganancias seguirá dependiendo de la gasolina y los híbridos por varios años más, según reconoció el propio Walliser.


