Carlos Sainz reivindica su mejora en clasificación con Williams en 2026
El español sitúa en Bakú 2025 el punto de inflexión que cambió su relación con la vuelta rápida
Carlos Sainz asegura que atraviesa una de sus mejores temporadas como clasificador en la Fórmula 1, en contraste con la fama que arrastra de ser un piloto más fuerte en carrera que a una vuelta. El madrileño lo repitió tanto en el Gran Premio de Malasia como en el de Singapur, donde calificó 2026 como uno de sus años más sólidos en clasificación.
El dato importa porque contradice una narrativa construida durante años, alimentada por sus comparaciones con Charles Leclerc en Ferrari, considerado uno de los especialistas en vuelta rápida de la parrilla. Sainz nunca compartió esa etiqueta, pero reconoce que le costó sacudírsela, especialmente tras un arranque complicado en Williams en 2025, cuando Alex Albon se mostraba más rápido en los sábados.

El propio piloto identifica un momento concreto como punto de inflexión: el Gran Premio de Azerbaiyán de 2025. 'Desde Bakú 2025 encontré, junto al equipo, la manera de extraer algo más del coche en clasificación. Eso me ha hecho un mejor clasificador desde hace un año', explicó. En aquella carrera logró clasificar segundo, resultado que transformó en podio el domingo.
Doce meses después, en el mismo circuito de Bakú, Sainz consiguió meter al Williams FW48 en la Q3 por primera vez en 2026, clasificando noveno. Un resultado que, aunque modesto en la tabla de tiempos, confirma la tendencia que el español defiende: su rendimiento individual a una vuelta ha mejorado de forma sostenida en el último año y medio.
Sainz explica además por qué disfruta especialmente ese momento del fin de semana: 'Es probablemente el momento en el que el piloto puede hacer más. Luego, en la carrera, luchas rueda a rueda con una desventaja importante en carga aerodinámica'. Una confesión que resume la frustración de competir con un monoplaza limitado, donde el sábado se convierte en el único terreno en el que el talento individual se refleja sin filtros.
A sus 32 años, con cuatro temporadas en Ferrari y casi dos en Williams, Sainz busca que su reputación deje de limitarse a la gestión de carrera y los domingos. Los resultados en la tabla no siempre acompañan sus vueltas rápidas, pero el piloto insiste en que el cambio ya ocurrió, y que empezó en Bakú.


