Markus Winkelhock: el piloto que lideró el 100% de sus carreras en la F1
Corrió un solo Gran Premio con Spyker en 2007 y dejó un récord que nadie ha podido igualar
El 22 de julio de 2007, en el Gran Premio de Europa en Nürburgring, el alemán Markus Winkelhock disputó su única carrera en la Fórmula 1 y terminó liderando seis de las trece vueltas que completó antes de abandonar por una falla mecánica. Ese resultado le dejó un récord que sigue vigente: ningún otro piloto ha liderado el 100% de las carreras que corrió en la categoría, y su porcentaje de vueltas al frente, superior al 46%, no tiene comparación en la historia del campeonato.
Winkelhock llegó a Spyker de emergencia. El equipo despidió a Christijan Albers después de que el holandés arrancara la manguera de combustible al salir antes de tiempo de una parada en boxes durante el Gran Premio de Francia, y Colin Kolles, jefe de la escudería, recurrió a su piloto probador para cubrir la vacante en Nürburgring. Hasta entonces, Winkelhock, hijo del expiloto Manfred Winkelhock, solo tenía experiencia en el DTM, campeonato en el que nunca había sumado un punto.

Los entrenamientos libres del viernes anticiparon un fin de semana complicado: Winkelhock rodó a un segundo por vuelta de su compañero Adrian Sutil, el más lento del resto de la parrilla. En la clasificación del sábado el panorama empeoró, con una diferencia de casi tres segundos respecto al antepenúltimo clasificado. Pilotos como Felipe Massa y Mark Webber pidieron que se le impidiera correr por motivos de seguridad, pero la FIA confirmó que Winkelhock se mantenía dentro del límite del 107% y podía tomar la salida.
La carrera cambió todo. Antes de que se apagara el semáforo, Winkelhock decidió montar neumáticos de lluvia pese a salir desde el último lugar, apostando a que las nubes negras sobre el circuito alemán cumplirían su amenaza. La lluvia llegó justo con el inicio de la carrera, y mientras el resto de la parrilla luchaba por mantener el control con neumáticos de piso seco, Winkelhock los rebasó uno por uno hasta abrir una ventaja de más de 30 segundos en la tercera vuelta.


La fiesta duró poco. La FIA desplegó el Safety Car tras un accidente que dejó el monoplaza de Lewis Hamilton atrapado en la grava, y la posterior bandera roja borró por completo la ventaja de Winkelhock. En la relanzada, el resto de los pilotos lo rebasaron con rapidez y el alemán regresó a las últimas posiciones antes de que su Spyker se rompiera definitivamente en la vuelta 13. Fernando Alonso terminó ganando esa carrera.
Tras aquel Gran Premio, Spyker fichó al japonés Sakon Yamamoto para completar la temporada, mientras Winkelhock volvió a los turismos. Con los años construyó una carrera sólida fuera de la Fórmula 1: ganó tres veces las 24 Horas de Nürburgring, se impuso en Spa, Dubái e Indianápolis, y se coronó campeón de la Intercontinental GT Challenge como piloto oficial de Audi durante 17 años. Para 2026 correrá con Lionspeed GP en el GT World Challenge Europe Endurance Cup al volante de un Porsche 911 GT3 R, aunque su nombre seguirá ligado para siempre a aquella tarde de lluvia en Nürburgring.


