El diseñador original del Honda Ridgeline revela que nunca quiso ser una camioneta
Honda consideró incluso asociarse con Nike para la pickup que nació del aburrimiento en su estudio de diseño
Don Herner, diseñador retirado de Honda que trabajó en la primera generación del Ridgeline, reveló que el vehículo nunca se concibió como una camioneta tradicional, pese a que durante dos décadas enfrentó críticas de la comunidad de camioneteros por considerarlo una 'camioneta falsa'. Herner compartió la historia en un video del youtuber Jack Bontatibus, que luego retomó The Drive.
El dato importa porque explica por qué el Ridgeline siempre se sintió distinto a una Tacoma o una F-150: Honda nunca diseñó su chasis ni su transmisión para mover llantas gigantes. 'Honda no fabrica una transmisión lo suficientemente robusta para mover llantas y rines enormes. Internamente la llamábamos el vehículo de capacidades avanzadas', explicó Herner.
El proyecto nació sin instrucciones de los directivos. Herner y su equipo comenzaron a bocetar por aburrimiento tanto una pickup mediana como una SUV compacta, con permiso de Dave Marek, entonces asesor ejecutivo de investigación y desarrollo de American Honda. De esas sesiones de bocetos surgieron tanto el Ridgeline como el RDX, antes de que un gerente de mercado llevara los diseños a los ejecutivos y el proyecto tomara forma oficial.
Los diseñadores imaginaron llantas de 35 pulgadas y rines todoterreno, pero los ingenieros de Honda impusieron medidas mucho menores: el Ridgeline llegó al mercado con llantas de sección 245 milímetros y rines de 17 pulgadas. La prioridad real era el espacio interior, comparable al de una SUV, con más espacio para las piernas y mayor distancia entre asientos que la Tacoma de la época, su rival directa junto con una pickup de Ford.
La caja de carga, criticada por su límite de carga de apenas 1,100 libras, fue diseñada en fibra de vidrio para resistir impactos extremos. Según Herner, pruebas de ingeniería asistida por computadora sometieron la caja a sobrecargas que colapsaron por completo la suspensión hasta tocar el piso, para después recuperar su forma. Honda incluso exploró una colaboración con la división All Condition Gear de Nike para cobrandear la pickup, al grado de que los diseñadores viajaron a las oficinas de la marca deportiva en Beaverton, Oregon, aunque la alianza nunca se concretó.
El Ridgeline original tuvo un ciclo de vida de 20 años. Actualmente la producción de la segunda generación está pausada, mientras Honda prepara una tercera generación para 2028 con mayores capacidades todoterreno, de acuerdo con la información disponible.


