Colapinto revela que su padre vendió la casa familiar para llevarlo a la Fórmula 4
El piloto argentino de Alpine se mudó solo a Italia a los 14 años para competir en karting
Franco Colapinto contó en el programa español La Revuelta los sacrificios familiares que lo llevaron de un cuatriciclo de niño a un asiento en la parrilla de la Fórmula 1. El piloto argentino, de 24 años y oriundo de Pilar, Buenos Aires, habló con David Broncano sobre el camino que recorrió antes de firmar con Alpine.
La historia arrancó cuando su padre, aficionado a los autos, le regaló un cuatriciclo de 100 centímetros cúbicos a los cuatro años. A los siete llegó una Yamaha Raptor 350, con la que volcó varias veces, y a los ocho debutó en el karting gracias a contactos de su padre en el ambiente.

A los 14 años, Colapinto viajó solo a Italia para correr con un equipo de karting y vivió durante un año dentro de la propia fábrica, conviviendo con mecánicos y armando karts con sus manos. Un año después llegó el momento decisivo: para competir en su primera temporada de Fórmula 4, su padre vendió la casa familiar y así costear una categoría que exige una inversión económica considerable.
El piloto reconoció que los corredores latinoamericanos enfrentan muchas menos oportunidades que los europeos para llegar a la Fórmula 1, lo que obliga a aprovechar cada chance al máximo. Esa presión, sumada a la distancia entre países como Argentina y los centros de poder del automovilismo mundial, marcó gran parte de su adolescencia.


Colapinto ocupa hoy un asiento fijo en Alpine y su historia se convirtió en referencia para una nueva generación de pilotos argentinos que buscan seguir el mismo camino hacia la Fórmula 1.


